lunes, julio 04, 2005

IMPACTO PROFUNDO: LOGRO OBJETIVO

Un proyectil de la sonda Deep Impact se ha estrellado hoy con éxito contra el cometa Tempel 1 en el marco de una 'misión suicida' de la NASA que pretende investigar los orígenes del Universo. Se trata de uno de los proyectos de más precisión en la historia espacial de EEUU al ser la primera explosión contra un cometa provocada por el hombre. La detonación se ha producido en el cuadrante inferior derecho del cometa y el fogonazo provocado en el impacto ha sido de un tamaño aproximado a la mitad del cometa. El proyectil ha chocado contra el cometa Tempel 1 a una velocidad de unos 37.000 kilómetros por hora, según lo previsto por la agencia espacial estadounidense y se esperaba que el impacto provocara un cráter en el cometa del tamaño del Coliseo romano. "Las posibilidades de fallar el impacto eran mínimas porque era un tiro parabólico muy fácil", ha asegurado Rick Grammier, uno de los responsables del proyecto. "Le dimos exactamente en el lugar en que habíamos planeado. Esto es espectacular", ha dicho otro portavoz de la NASA.
El proyectil, que hizo una tercera maniobra final de corrección de la trayectoria antes de la colisión para esquivar pequeños fragmentos de rocas y polvo cósmico, continuó transmitiendo fotografías del núcleo hasta los últimos segundos antes de la explosión. Científicos de la NASA en Pasadena celebran el éxito de la misión. Entretanto, la intensidad de la explosión provocó que la Deep Impact entrara en 'coma' y dejase de emitir. Unos 40 minutos después, la sonda se reactivó, giró sobre si misma y comenzó a emitir imágenes del lugar exacto del choque. Más datos en pocas horas. Los científicos esperan en unas horas empezar a obtener datos del interior del cometa, que revelarán claves de lo ocurrido en la explosión que formó los planetas y el sol hace 4.600 millones de años. El domingo esta bala 'suicida' se separó de la sonda. Para llegar cerca del cometa, situado a 132 millones de kilómetros de la Tierra, la Deep Impact había realizado un trayecto por el espacio de seis meses . Han sido decenas los observatorios y telescopios -terrestres y espaciales- que han apuntado al objetivo para contemplar en directo cómo un pequeño proyectil, del tamaño de una lavadora, se estrellaba contra el cometa. Las imágenes que podemos ver ya desde la Tierra son las que toman tanto la propia nave nodriza, la Deep Impact, como los telescopios espaciales 'Chandra', 'Hubble' y 'Spitzer' y multitud de telescopios instalados en satélites tanto de la NASA como de la ESA, así como en observatorios en tierra. Imagen del cometa Temple 1 tomada por el proyectil ante de chocar. La misión para la destrucción del cometa tiene un coste total de entre 325 y 350 millones de dólares y forma parte de los proyectos de exploración espacial de la NASA para investigar cómo se forman y evolucionan los cometas, "hasta el punto de que quizá pueda desarrollarse vida en ellos", según aseguraron fuentes de la agencia. El proyectil, del tamaño aproximado de una lavadora, ha impactado contra el cometa tras un viaje de 172 días y 134 millones de kilómetros.

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