En medio del clima de fuerte inseguridad que se vive desde el martes por el choque de un avión de TAM en Sao Paulo -que dejó cerca de 200 muertos- casi la mitad de los vuelos programados fueron atrasados o cancelados ayer en los principales aeropuertos de Brasil, aumentando el pánico.Los contratiempos son resultado del "efecto dominó" provocado en toda la red aérea nacional por un cortocircuito que paralizó el principal centro de control de vuelos del norte del país. El fallo eléctrico sacó del aire el Cindacta IV (Centro Integrado de Defensa Aérea y Control de Tráfico Aéreo) afectando, además, la comunicación de vuelos entre América Central y del Norte.Según Infraero, la empresa estatal que administra los aeropuertos de Brasil, de los 677 vuelos programados hasta el mediodía de ayer 281 se atrasaron más de una hora (el 44,75%), 52 (7,6%) menos de una hora y 60fueron cancelados (8,8%), consignó EFE.
Temor
El nuevo "apagón aéreo" ha aumentado el miedo y la ira de centenares de pasajeros en los congestionados aeropuertos, que pasaron la noche durmiendo mal acomodados en sillas y sobre sus maletas en los terminales. Incluso, cuentan testigos, algunos lloran, rezan y tiemblan cada vez que los aviones despegan o aterrizan.Según declaraciones de pasajeros entrevistados por la televisión, el sábado niños y adolescentes que iban en un avión rumbo a Disneylandia y que fue desviado, cayeron en pánico porque temían lo peor."Nunca vi una situación igual en 30 años de profesión", dijo el comandante del vuelo 995 de American Airlines proveniente de Miami, Estados Unidos, al anunciar a sus 245 pasajeros que no podrían aterrizar en su destino y deberían volver a su lugar de origen, Sao Paulo, debido al desperfecto en Cindacta IV.A esto se suman las serias declaraciones de controladores y pilotos en los medios locales sobre el riesgo de volar en Brasil. En el noticiero de televisión "O Jornal do Brasil", el comandante Eduardo Brosco, piloto de TAM, dijo que la pista del aeropuerto de Congonhas "no es segura" y que, como muchos colegas, le tiene miedo. Un día antes de la tragedia del vuelo 3054, Brosco pilotó el mismo avión que se estrelló el martes. Aunque la nave presentaba buenas condiciones de vuelo, después del aterrizaje sólo pudo detenerse en el límite de la pista, afirmó.En tanto, un controlador aéreo que no quiso identificarse dijo al diario "Folha de Sao Paulo" que el desperfecto en el sistema de control aéreo de Manaos, "podría haber provocado una nueva tragedia".
El funcionario explicó que la avería cortó el suministro de energía en dos generadores de centro de control, obligando a los funcionarios a trabajar a oscuras y a entrar en contacto con los órganos de control de aproximación de aeronaves por medio de sus teléfonos celulares, ya que radios y radares quedaron inoperantes, informó la DPA.Acusó además al teniente coronel Leonidas Medeiros de Araújo Jr., que es subcomandante del Cindacta IV, porque no quiso ordenar el cierre del espacio aéreo tal como los controladores sugerían. Por su parte, la Fuerza Aérea brasileña investiga la posibilidad de un sabotaje, apuntando sus sospechas a los controladores aéreos, pues el cortocircuito ocurrió en la madrugada, horario de mayor tráfico aéreo internacional en la Amazonia.Pero éstos rechazaron la hipótesis levantada por el comando de la aviación, informó la agencia "Estado"."La Aeronáutica está buscando una válvula de escape. Y la válvula de escape más posible es echarnos la culpa a nosotros", dijo uno de los controladores. "No existen medios físicos para hacer un sabotaje. No somos terroristas", enfatizó.Pánico53% de de los brasileños que viven en Sao Paulo dice que tiene miedo de volar, según un estudio del instituto privado Datafolha.
Fuente: Diario El Mercurio de Santiago
No hay comentarios.:
Publicar un comentario