La Madonna lloró y los franceses se conmovieron. Hasta su ex pareja y triunfador, François Hollande, consoló públicamente a Segolene Royal, ex candidata presidencial francesa, que llegó cuarta en las elecciones primarias socialistas del domingo, pero vio que sus ideas de renovación partidaria se imponían. Sin ella, pero gracias a ella.
Las crueldades de la política . Su ex vocero, Arnaud Montebourg, será el arbitro de la elección del próximo domingo para nominar el candidato presidencial socialista, al haber conseguido el 17% de los votos.
Después de las lágrimas, Segolene hizo su análisis político y lanzó su consigna de voto: llama a sus seguidores a apoyar a Hollande, su ex pareja y padre de sus 4 hijos. El mismo día que Hollande y Martine Aubry debatían en televisión, antes de la segunda vuelta de las primarias. Dio tres razones para decidirse por Francois: porque llegó primero, porque las ideas de ella serán tomadas en cuenta por él (desde la reforma bancaria hasta los despidos bursátiles y la moralización de la política) y para aventajar a la derecha. El le agradeció “la elegancia y la responsabilidad en la decisión de quien fue nuestra candidata en el 2007” y su nueva mujer, Valerle, se sumó al gesto en Twitter, por su apoyo “sincero, desinteresado y sin ambigüedades”.

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