viernes, mayo 06, 2011

Una foto para la historia

Podemos imaginar la foto que no hemos visto y que la Casa Blanca no quiere que veamos. Tiene el morbo de la sangre y el simbolismo primitivo de los despojos del enemigo cazado, y por eso Obama no quiere que se vea. Al menos por el momento, porque sabemos que más pronto o más tarde terminará saliendo. Pero poco cabe esperar de esta imagen, convertida en tabú.

Hay otra foto, en cambio, que ya hemos visto y que es la buena. No hay cadáver, sólo un grupo de personas que miran a una pantalla. Pero ésa es la imagen del momento histórico, que fue tomada por Pete Souza, jefe de fotógrafos de la Casa Blanca.

La difusión de la foto desató la imaginación. Lo primero que venía a la mente es que este puñado de hombres y mujeres estaban siguiendo las imágenes en directo del asalto al refugio de Ben Laden en Abbottabad.
Luego hemos sabido que seguían la retransmisión desde la Casa Blanca. Leon Panetta, jefe de la CIA, lo seguía desde Langley, donde están los cuarteles de la agencia.

A este hombre de 72 años Obama le encargó la dirección de una CIA desmoralizada por sus errores sobre las armas de destrucción masiva y las críticas a sus métodos de detención e interrogatorio durante la era Bush. Ahora, luego de esta acción que lava el prestigio de la agencia, Panetta se convertirá en secretario de Defensa, en lugar de Robert Gates, otro que estaba en la sala.

En este personaje que no se ve, pero al que miran todos, se hallan muchas claves del momento histórico. Con Panetta, la CIA se ha hecho cargo del grueso de las acciones cruentas contra los talibanes y contra Al-Qaeda. Este veterano político es el responsable de los denominados asesinatos selectivos de dirigentes y combatientes terroristas, una acción que está sustituyendo las actuaciones presenciales sobre el terreno.

La CIA vigiló durante meses a Bin Laden en Abbottabad

El diario, que cita una fuente oficial que habló en condición de anonimato, indica que la vivienda secreta de la CIA fue utilizada como base de operaciones para una de las misiones de inteligencia "más delicadas" de la historia reciente de la agencia de espionaje.

El funcionario explicó que el grupo tenía una red de informantes paquistanís y "otras fuentes" que les ayudaron a establecer un patrón de las costumbres y de las actividades diarias de los habitantes del complejo en el que se ocultaba Bin Laden. El trabajo de vigilancia sobre el terreno fue parte de la información de inteligencia que llevó a centrar la atención de Estados Unidos hacia la vivienda, que desde agosto fue rastreada de todas las formas posibles desde imágenes vía satélite, hasta con escuchas para identificar las voces en el interior.

El esfuerzo fue tan intensivo y costoso que la CIA acudió el pasado diciembre al Congreso para asegurarse de que iban a contar con cientos de millones de dólares dentro del presupuesto de la agencia para financiar la operación, indicó el funcionario.

Piso cerrado

La mayoría del operativo de vigilancia continuó en marcha hasta que, el pasado domingo, Bin Laden murió en una operación en la que intervinieron los comandos especiales estadounidenses conocidos como Navy SEAL en la residencia en la que se ocultaba, en la localidad de Abbottabad, en las afueras de Islamabad (Pakistán).
Según el funcionario, el piso franco ha sido cerrado desde entonces, en parte por la preocupación por las propiedades de la CIA tras la intervención, pero también porque la agencia da por concluido el trabajo."El trabajo de la CIA era detectar y posicionar", dijo la fuente, utilizando la terminología que utilizan los miembros de las fuerzas de operaciones especiales para identificar y localizar un objetivo de alta prioridad. "El trabajo de inteligencia fue tan completo como tenía que ser, y les tocaba a los militares acabar con el objetivo", concluyó.

Fuente: El Periódico de Cataluyna

Al Qaeda promete venganza y anuncia que 'la muerte de Bin Laden será una maldición'

Ya hay respuesta de Al Qaeda, al menos eso parece ya que, según informa una página web que controla páginas islamistas y que suele informar de los comunicados de Al Qaeda, ha prometido vengar a su líder, Osama bin Laden.

Dice que la muerte de Osama bin Laden será una maldición "que persigue a los estadounidenses y sus agentes", según el servicio de monitoreo online SITE.

En un comunicado, también insta a los paquistaníes a levantarse contra su Gobierno para "limpiar" el país de lo que llama la vergüenza producida por la muerte de Bin Laden en suelo pakistaní.

Al menos cinco personas mueren por disparos de las fuerzas de seguridad sirias

Unas cinco personas han muerto en Homs, al oeste del país, por disparos de las fuerzas de seguridad mientras se manifestaban exigiendo libertades políticas en el país. Además las autoridades sirias han arrestado en el distrito de Midan en Damasco a Riad Seif, líder opositor, según ha comunicado su hija y varios activistas de Derechos Humanos. En este mismo distrito decenas de manifestantes se han congregado tras la oración del viernes para pedir la renuncia del presidente del país, Bachar el Asad, según testigos. Mientras, en el suburbio de Saqba, al este de Damasco, unos 2.000 residentes han salido a la calle pidiendo la liberación de los cientos de detenidos por las fuerzas de seguridad durante los últimos días.

La cadena de televisión Al Yazira ha mostrado imágenes de personas que marchaban y luego salían corriendo, gritando a favor de la "caída del régimen". Por otra parte, miles de kurdos se están manifestando en el este de Siria, donde este grupo reside principalmente, para reclamar más libertades políticas pero manteniendo la unidad nacional, según ha informado una fuente kurda.


jueves, mayo 05, 2011

Una foto para la historia

Podemos imaginar la foto que no hemos visto y que la Casa Blanca no quiere que veamos. Hace las veces de prueba definitiva: la de que era Osama bin Laden quien fue abatido por dos disparos a la cabeza. Tiene el morbo de la sangre y el simbolismo primitivo de los despojos del enemigo cazado, y por eso Obama no quiere que se vea. Al menos por el momento, porque en los tiempos en que vivimos sabemos que más pronto o más tarde terminará saliendo. Pero poco cabe esperar de esta imagen convertida en tabú. Hay otra foto, en cambio, que ya hemos visto y que es la buena. No hay cadáver, no hay ejecutores, solo un grupo de personas que mira a una pantalla. Pero esa es la imagen del momento histórico, que la mayor parte de medios de comunicación dieron en sus primeras páginas y fue tomada por Pete Souza, el jefe del equipo de fotógrafos de la Casa Blanca.

La difusión de la foto desató la imaginación. Lo primero que venía a la mente es que este puñado de hombre y mujeres estaba siguiendo las imágenes en directo del asalto a la mansión de Bin Laden en Abottabbad. Luego hemos sabido que seguían la retransmisión desde Langley, donde está el cuartel general de la CIA, a cargo de su jefe, Leon Panetta. Este hombre de 72 años fue jefe de gabinete de Bill Clinton y Obama le encargó la dirección de una CIA desmoralizada por sus errores sobre las armas de destrucción masiva y por las críticas a sus métodos de detención e interrogatorio durante la etapa de Bush. Ahora, después de esta brillante acción que lava el prestigio de la agencia, Panetta se convertirá en secretario de Defensa, en sustitución de Robert Gates, otro de los presentes en la sala.

En este personaje que no se ve, pero al que miran todos los otros, se hallan muchas claves del momento histórico. Con Panetta la CIA se ha hecho cargo del grueso de las acciones cruentas contra los talibanes y contra Al Qaeda, en la frontera afgano-paquistaní, mediante el bombardeo por aviones no tripulados teledirigidos desde el cuartel general en Estados Unidos. Este veterano político es el responsable de decenas, si no centenares, de los denominados asesinatos selectivos de dirigentes y combatientes terroristas, un tipo de acción que está sustituyendo cada vez más a las actuaciones presenciales sobre el terreno.

Razones a favor y en contra de mostrar a Bin Laden muerto

El presidente Barack Obama anunció que no presentará las fotos que muestran a Osama bin Laden con un agujero de bala en su cabeza, desatando un acalorado debate en Estados Unidos sobre si deberían ser mostradas al público.

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EE.UU. dijo que arrojó el cadáver de Bin Laden al océano porque habría sido difícil conseguir un país que lo aceptara a tiempo. También ha habido especulaciones sobre el deseo de evitar que el lugar del eventual entierro se convirtiera en un santuario.

Los funcionarios del gobierno dicen que tienen pruebas irrefutables de su identidad. Indican que que el ADN del líder de al-Qaeda coincide en un "virtual 100%" con el ADN de sus familiares. Pero la atención se ha centrado en la existencia de fotografías tomadas después de la muerte de Bin Laden. La Casa Blanca tendría una foto del líder de al-Qaeda con una herida grande entre los ojos además de otras de su cuerpo y del funeral en el mar.

En una entrevista dada a la cadena CBS, Obama dijo que no entregarían las fotos, asegurando que las "muy gráficas imágenes" podrían incitar a la violencia y convertirse en instrumentos de propaganda.


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La incredulidad dispara nuevas teorías conspirativas

La falta de imágenes oficiales del cadáver de Ben Laden acrecentó viejas historias de conspiraciones. Casi inmediatamente después de que Estados Unidos dijo que había matado al líder de Al-Qaeda, Osama ben Laden, en Paquistán, empezaron a circular las teorías conspirativas.

Incluso algunos familiares de las víctimas de los ataques del 11 de septiembre de 2001 dicen que su muerte, anunciada por el presidente Barack Obama en un discurso pronunciado desde la Casa Blanca el domingo por la noche, plantea muchas preguntas.

El gobierno de Estados Unidos dijo que Ben Laden había recibido un tiro en la cabeza cuando los comandos de elite irrumpieron en su complejo en la madrugada del lunes paquistaní, después de una década en la que el hombre más buscado del planeta había logrado eludir la captura. Pero su rápida sepultura en el mar, envuelto en una bolsa con pesas, y la reticencia de las autoridades a publicar fotos de su cadáver han alimentado a los teóricos de la conspiración.

Una de las afirmaciones más calurosamente defendidas es que Ben Laden era en realidad un títere de la CIA que estaba muerto desde hacía años, una figura fantástica usada para justificar la guerra de Estados Unidos en Afganistán.

Esa posición es compartida por la activista antibélica norteamericana Cindy Sheehan y muchos otros que albergan dudas, desde Indiana hasta Kabul. Sheehan, que en 2005 estableció un campamento antibélico en el rancho de Texas del presidente George W. Bush, rebate los datos difundidos por el gobierno, preguntando cómo es posible que Estados Unidos haya podido conseguir resultados tan rápidos de ADN, por qué el funeral fue tan apresurado y por qué no se ha difundido ningún video.

 
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