Un lujoso Ferrari negro se estrelló en marzo pasado en uno de los anillos que rodean Pekín. Según varios medios, el conductor, que falleció en el accidente, era el hijo de Ling Jihua, un estrecho colaborador del presidente Hu Jintao. Este nuevo escándalo, ocultado durante meses, vuelve a sacudir la cúpula del poder chino pocos meses antes del previsto cambio generacional.
Ling Jihua, hasta ahora un peso pesado en el partido, perdió durante el fin de semana su puesto dedirector de la oficina general del Comité Central, equivalente al de secretario de gabinete de la Casa Blanca. Hasta ahora, todo apuntaba a que en el futuro Ling formaría parte del Buró Político o incluso del Comité Permanente del mismo, el mayor órgano de poder del Partido Comunista de China.
Sin embargo, tras el accidente de su hijo Ling Gu, el político de 55 años fue degradado al puesto de director del Frente de Unidad. "Fue prácticamente privado de influencia", explicó a dpa el politólogo Zhang Ming, de la Universidad de Pekín.
Tras el escándalo del defenestrado político Bo Xilai y su mujer, condenada por asesinato, este nuevo incidente, ocultado durante meses, volvió a sacudir al gigante asiático.
El accidente de Ling Gu ocurrió el 18 de marzo, tan sólo tres días después de la caída en desgracia de Bo. Y de inmediato surgierongrandes especulaciones, sobre todo después de que se retirasen de Internet todas las informaciones relacionadas con el suceso del Ferrari.
En un hecho inusual, el día después del accidente, tan sólo el diario "Global Times", perteneciente al oficial 'Diario del Pueblo', mostró la foto del vehículo destrozado y apuntó que, ante tanta censura, debía tratase del "hijo de un alto funcionario".




