El nuevo presidente ecuatoriano, Alfredo Palacio, envió este lunes mensajes de tranquilidad a la comunidad internacional, y en particular a Estados Unidos respecto a los acuerdos para la lucha antidrogas, en momentos en que su gobierno espera una misión de reconocimiento de la OEA.
Palacio, quien se define como un independiente de izquierda, dejó en claro que mantendrá los lineamientos de gobiernos anteriores en lo referente a la lucha antidrogas y principalmente a la base militar de Manta, temas en los cuales ha sido un fuerte crítico de las pasadas políticas oficiales. En conferencia de prensa en la sede de Carondelet, Palacio dijo que "Ecuador será un país que respete irrestrictamente todos sus compromisos, no habrá ninguna falla". "Eso incluye la base (militar) de Manta (...) si la base de Manta ha sido concebida como una (forma de) lucha contra el narcotráfico, Ecuador se mantendrá en esa lucha", dijo. "Mantendremos nuestra posición de paz, de respeto y daremos nuestro respaldo a Colombia para que pueda solucionar este conflicto con las organizaciones dedicadas al narcotráfico a la brevedad posible", aseguró. El mandatario dijo que el Plan Colombia "es un plan de una nación hermana" y aseguró que "Ecuador no intervendrá en el plan de una nación vecina" y recalcó que "no lo hará porque no le corresponde". En diciembre de 1999, los gobiernos de Quito y Washington suscribieron un acuerdo de cooperación para el acceso y uso de una base de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) en el puerto pesquero de Manta, 260 km al suroeste, por parte de los Estados Unidos durante 10 años. Como presidente, Palacio también sostuvo, a puerta cerrada, un primer diálogo sobre "cosas importantes" con la embajadora de Estados Unidos en Quito, Kristie Kenney. “Nunca hemos roto relaciones. Entonces, seguimos trabajando con el gobierno y con el pueblo (...) lo importante para todos nosotros es ayudar a restablecer un diálogo respetuoso para que el pueblo pueda seguir, avanzar", puntualizó Kenney. En otro frente de su relación con Estados Unidos, la administración de Palacio anunció la revisión de las negociaciones de un tratado de libre comercio bilateral, cuyas conversaciones llegan ya casi a un año.
Palacio, quien se define como un independiente de izquierda, dejó en claro que mantendrá los lineamientos de gobiernos anteriores en lo referente a la lucha antidrogas y principalmente a la base militar de Manta, temas en los cuales ha sido un fuerte crítico de las pasadas políticas oficiales. En conferencia de prensa en la sede de Carondelet, Palacio dijo que "Ecuador será un país que respete irrestrictamente todos sus compromisos, no habrá ninguna falla". "Eso incluye la base (militar) de Manta (...) si la base de Manta ha sido concebida como una (forma de) lucha contra el narcotráfico, Ecuador se mantendrá en esa lucha", dijo. "Mantendremos nuestra posición de paz, de respeto y daremos nuestro respaldo a Colombia para que pueda solucionar este conflicto con las organizaciones dedicadas al narcotráfico a la brevedad posible", aseguró. El mandatario dijo que el Plan Colombia "es un plan de una nación hermana" y aseguró que "Ecuador no intervendrá en el plan de una nación vecina" y recalcó que "no lo hará porque no le corresponde". En diciembre de 1999, los gobiernos de Quito y Washington suscribieron un acuerdo de cooperación para el acceso y uso de una base de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) en el puerto pesquero de Manta, 260 km al suroeste, por parte de los Estados Unidos durante 10 años. Como presidente, Palacio también sostuvo, a puerta cerrada, un primer diálogo sobre "cosas importantes" con la embajadora de Estados Unidos en Quito, Kristie Kenney. “Nunca hemos roto relaciones. Entonces, seguimos trabajando con el gobierno y con el pueblo (...) lo importante para todos nosotros es ayudar a restablecer un diálogo respetuoso para que el pueblo pueda seguir, avanzar", puntualizó Kenney. En otro frente de su relación con Estados Unidos, la administración de Palacio anunció la revisión de las negociaciones de un tratado de libre comercio bilateral, cuyas conversaciones llegan ya casi a un año.
El telescopio espacial 'Hubble' cumple 15 años en órbita, donde ha marcado varios hitos en la investigación espacial, mientras la NASA sigue estudiando opciones para mantenerlo activo cuando se acerca el final de su vida útil. El transbordador espacial 'Discovery' colocó al 'Hubble' en órbita a 600 kilómetros de la Tierra el 25 de abril de 1990, y por primera vez los humanos pudieron ver el Universo desde un gran telescopio más allá de la atmósfera que turba la luz de las estrellas. En sus 15 años de trabajo, el 'Hubble' ha tomado más de 750.000 imágenes, y su legado científico incluye la demostración de la existencia de la "energía oscura", por la cual el universo no sólo se expande, sino que lo hace a un ritmo cada vez más rápido. Con su superficie marcada por los impactos de meteoritos, el 'Hubble' ha tomado el tiempo de los cambiantes vientos de Saturno, ha mostrado que este planeta tiene estaciones, ha detectado misteriosos resplandores en Júpiter y ha tomado subyugantes retratos de Marte. El 'Hubble', que fue un proyecto conjunto de la agencia espacial estadounidense NASA y de la Agencia Espacial Europea, se aproxima al final de su vida útil: la NASA no tiene actualmente planes para una quinta misión de mantenimiento y reparación, y con el agotamiento de sus baterías y giroscopios el telescopio dejará de funcionar en 2007 o 2008.

