España pedirá a Bruselas entre 40.000 y 42.500 millones de euros pararescatar su banca, según las cifras que confirmaron ayer fuentes del Gobierno y que manejan ya fuentes europeas. El desglose es el que sigue: 37.000 millones para las cuatro entidades nacionalizadas (Bankia,Novagalicia, CatalunyaCaixa y Banco de Valencia), más 2.500 millones para capitalizar el banco malo, bautizado como Sareb. Y entre 2.000 y 3.000 millones adicionales para las entidades que pese a no estar nacionalizadas pueden requerir dinero público ante las dificultades para levantar capital e incluso para vender filiales a precios razonables. El Ejecutivo confiaba hasta última hora en rebajar algo esas cifras con la búsqueda de inversores para Caja España-Duero (Ceiss) y Caja3 (CAI, Caja Círculo de Burgos y Caja Badajoz), pero los procesos de fusión en los que estaban embarcadas no han llegado a buen puerto. Será Bruselas, y en último caso el contribuyente español, quien socorra al sector financiero.

La factura total superará finalmente los 40.000 millones de euros (cuatro puntos de PIB, pese a que Economía manejaba hasta hace poco cifras algo inferiores) ante la delicada situación de entidades que no han caído bajo el paraguas del sector público, pero que necesitan capital para cumplir con los requisitos regulatorios y disponen de algo más de tiempo para conseguirlo. El Popular es quien mejor lo tiene: prácticamente ha cerrado ya una ampliación de capital de unos 2.500 millones, aunque Bruselas no descarta crear un fondo de contingencia para este banco, por si hay sorpresas. Aun así, Bruselas considera que España necesitará al final “hasta 3.000 millones más” para entidades como BMN y Liberbank, Caja3 y Ceiss.


