miércoles, julio 06, 2005

Crónicas del lejano oriente... los desafíos de Koizumi, por Libardo Buitrago

Esta crónica fue escrita para El Diario Financiero y fue publicada el 11 de noviembre del 2004, y cobra relevancia porque es la médula de las reformas que emprende el Primer Ministro del Japón. Los invito a que la lean.
Escribo este artículo en el tren super expreso camino a la ciudad imperial de Kyoto, a una velocidad promedio de 220 kilómetros la hora (técnicamente puede desarrollar hasta 350 kms/hora). Nos indica el supervisor con orgullo que hace 40 años no sufre accidentes de consideración. Todo un récord indudablemente. El paisaje es de ensueño. El contraste entre lo urbano y lo rural refleja el encuentro de lo milenario y lo moderno. Las áreas industriales, compactas, al igual que las viviendas de los japoneses, en los suburbios con calles angostas, pero con un denominador común: la limpieza, el aseo. Aspiro describir el énfasis y enfoque de la política del Primer Ministro Junichiro Koizumi, quien estará en el poder hasta 2007, de no mediar ninguna situación inesperada en su gestión. En la política doméstica, diría que el principal reto es continuar con la implementación de las reformas estructurales, en cuyo eje trabaja desde su primer gobierno. El centro de estas reformas está colocado en la privatización de los servicios postales. Junto con los pasos que ha dado en materia de reforma del sistema de pensiones, uno de los temas más controvertidos de la pasada campaña electoral, Koizumi dio inicio a una fuerte ofensiva para establecer las bases sobre las que se efectuará la privatización de uno de los sectores más importantes de la economía japonesa, para lo cual cuenta con el apoyo mayoritario de la ciudadanía, pero a su vez tiene una considerable oposición dentro de su propia coalición de gobierno. Esta reforma, que es quizás la más profunda que emprenda Koizumi, consiste separar al Sistema Postal de Japón a partir de abril de 2007, en cuatro entidades: distribución de la correspondencia, administración de las oficinas postales, administración de las cuentas de ahorro y administración de los seguros de vida. Para tener una dimensión de las reformas, el Sistema Postal, en el área de ahorros y seguros de vida, maneja aproximadamente US$ 3,36 billones, lo que lo convierte en el mayor banco del mundo. Su particularidad es que al ser administrados los ahorros con la garantía y el aval del gobierno, la población tiene toda su confianza y ha venido por años colocando sus ahorros en esta Institución. El Sistema Postal representa el 25% de los funcionarios estatales, distribuidos por todo el territorio. Y tocarlos va a generar un áspero debate en el Parlamento. Koizumi supone, además, que no se puede privatizar este sistema, si previo a ello no se ha realizado el proceso de modernización y mayor eficiencia tecnológica. Esto representa, seguramente, disminuir el número de empleos, como parte de la incorporación de nuevas tecnologías. Pese a lo duro que será el debate, está muy empeñado en sacar a flote la reforma y dejarla como testimonio de su gestión. En el plano internacional, la reelección del presidente George W. Bush fue un alivio para las dos partes. Koizumi y Bush tienen una estrecha relación, cimentada en una sólida amistad, a la que se agrega el interés por la seguridad regional en esta parte del mundo y el fuerte apoyo de Japón en Irak. Dos variables entrelazadas que nos aseguran lazos potentes entre las dos naciones. Tengo la impresión que pese a lo ocurrido con el rehén japonés decapitado, esto no impactó en la población local. La familia de la víctima del grupo terrorista que lo asesinó pidió disculpas públicas, por un lamentable suceso que se pudo evitar de haber aceptado las sugerencias dadas por el gobierno japonés. Japón tiene en la tecnología militar de Estados Unidos el paraguas de protección ante un ataque nuclear que pudiera lanzar Corea del Norte. En la península coreana queda el último bastión de la guerra fría. La frontera más caliente del mundo. La más fortificada y con mayor despliegue de efectivos militares. Por lo tanto, lo que haga o deje de hacer Corea del Norte tiene un triple impacto: en Corea del Sur, en Japón y en Estados Unidos. Japón no tiene una suficiente fuerza militar para bloquear la amenaza coreana, y por ello, depende de la Casa Blanca.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

 
Libardo Buitrago / Blog © 2013 | Designed by RA