Editorial del diario español Correo Digital:
La 60 Asamblea General de las Naciones Unidas, iniciada ayer, debería haber sido el punto de inflexión ante los retos del nuevo milenio de la sexagenaria organización encargada de velar por la paz mundial. Pero como ya presagiaban todos los indicios, la esperada reunión universal de líderes quedará muy lejos de poner en marcha la cada día más necesaria reforma de la ONU. El documento consensuado a principios de semana, y sobre el que se debatirá durante estos días, no es en absoluto el que su secretario general -en la recta final de su último mandato- propuso inicialmente al grupo de 36 gobiernos que lo negociaron en representación de una ponderada distribución regional. Los objetivos y las reformas para conseguirlos deseados por Kofi Annan -centrados en la lucha contra la pobreza, la seguridad y los derechos humanos- han claudicado finalmente ante la vigente situación internacional y se han transformado en un programa de retoques a la baja plasmados en un texto aceptable y de continuidad que, eso sí, nadie podía rechazar.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario