El Partido Acción Nacional (PAN), el mayor de los conservadores en México, se encuentra ante un "momento histórico" al haber conseguido por vez primera ser el más representado en el Congreso, según los analistas. "Es una larga historia de casi 70 años de lucha, de crecimiento en el PAN. Es un momento histórico para el partido y va a ayudar a empujar su agenda política", declaró a Efe David Shirk, director del Instituto Transfronterizo de la Universidad de San Diego (EEUU). El experto estadounidense, autor del libro "La nueva política en México. El PAN y el cambio democrático" (2005), se refería así al resultado de las elecciones del 2 de julio al Congreso. Según datos oficiales, el PAN obtuvo un 33,39 por ciento en la elección para diputados, seguido con un 28,99 por ciento de una coalición de izquierda que encabeza el Partido de la Revolución Democrática (PRD). En el Senado, el PAN obtuvo un 33,54 por ciento, por delante de la coalición izquierdista, que cosechó un 29,69 por ciento de los votos.
El Congreso se compone de 500 diputados y 128 senadores, y de la votación del domingo se eligió directamente a 300 de los primeros y a 64 de los segundos. Por una regla de pluralidad, el resto se asigna, una vez que se supere el periodo de impugnaciones, conforme al porcentaje obtenido por cada partido en los comicios. El Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó ininterrumpidamente el país de 1929 a 2000 y fue en el período 2000-2006 el más importante en ambas Cámaras del Congreso, cayó al tercer lugar, con el 28 por ciento de los votos. Según Shirk, el PAN tendrá ahora ventajas en el Legislativo pero también el reto de aprender a negociar y aliarse para impedir que en los próximos años México caiga en el estancamiento, como ocurrió en el Legislativo durante el Gobierno de Vicente Fox (2000-2006).
El experto señaló que la izquierda tendrá "una posición importante" en el Legislativo, algo que no podrá ignorar el PAN como primera fuerza en ambas Cámaras. Además, si finalmente gobierna México, el panista Felipe Calderón, quien obtuvo 0,58 puntos porcentuales (unos 243.900 votos) más que el izquierdista Andrés Manuel López Obrador en las urnas, éste deberá negociar para lograr que sus proyectos prosperen. "Ni Calderón ni López Obrador vienen como representantes de la mayoría del pueblo mexicano. Eso es importante recordarlo en cualquier caso", aseguró. Acerca de Calderón, Shrik recordó que es "un hijo completamente del PAN", lo que implica que podría gobernar más en la línea de acción del partido conservador, algo que no ocurrió con Fox, un empresario que se adentró con éxito en la política. Shirk confió en que, si se consuma la victoria de Calderón, pendiente de validación por el Tribunal Electoral (TEPJF), debería tratar de buscar un Gobierno "sin un partidismo negativo" que deje todo en manos del PAN, y hacer algo para hallar otro más incluyente. En el mismo sentido se pronunció el experto en comunicación política de la Universidad Iberoamericana (UIA) Manuel Alejandro Guerrero. El académico dijo creer que quienquiera que gobierne estará ante "un país dividido" y sin asientos suficientes en el Congreso para hacer valer por sí mismo, y sin alianzas, sus proyectos políticos. "El PAN, a pesar de que sea la fuerza mayoritaria, no tiene números suficientes para pasar reformas importantes. Ahí necesita por fuerza al PRD", agregó. Guerrero dijo que, si finalmente se concretase la victoria de Calderón, la coalición izquierdista debería hacer "algunas peticiones políticas de corte social" al Ejecutivo conservador. Esto para tratar de cerrar la brecha entre el México del norte, más industrializado, y el del sur, marginado y emigrante, que apoyó mayormente al PRD. "Es posible que (en el PAN) hayan aprendido la lección de la falta de negociación", indicó Guerrero, quien considera clave saber quién se ocupará de la Secretaría de Gobernación, encargada de buscar consensos. "Esa figura es central, va a llevar la relación con el
Legislativo y con los gobernadores", señaló el académico. En este momento, el PRI gobierna en 17 estados del país, el PRD en cinco, entre ellos el Distrito Federal, donde está la capital del país, y el PAN en diez.
El experto señaló que la izquierda tendrá "una posición importante" en el Legislativo, algo que no podrá ignorar el PAN como primera fuerza en ambas Cámaras. Además, si finalmente gobierna México, el panista Felipe Calderón, quien obtuvo 0,58 puntos porcentuales (unos 243.900 votos) más que el izquierdista Andrés Manuel López Obrador en las urnas, éste deberá negociar para lograr que sus proyectos prosperen. "Ni Calderón ni López Obrador vienen como representantes de la mayoría del pueblo mexicano. Eso es importante recordarlo en cualquier caso", aseguró. Acerca de Calderón, Shrik recordó que es "un hijo completamente del PAN", lo que implica que podría gobernar más en la línea de acción del partido conservador, algo que no ocurrió con Fox, un empresario que se adentró con éxito en la política. Shirk confió en que, si se consuma la victoria de Calderón, pendiente de validación por el Tribunal Electoral (TEPJF), debería tratar de buscar un Gobierno "sin un partidismo negativo" que deje todo en manos del PAN, y hacer algo para hallar otro más incluyente. En el mismo sentido se pronunció el experto en comunicación política de la Universidad Iberoamericana (UIA) Manuel Alejandro Guerrero. El académico dijo creer que quienquiera que gobierne estará ante "un país dividido" y sin asientos suficientes en el Congreso para hacer valer por sí mismo, y sin alianzas, sus proyectos políticos. "El PAN, a pesar de que sea la fuerza mayoritaria, no tiene números suficientes para pasar reformas importantes. Ahí necesita por fuerza al PRD", agregó. Guerrero dijo que, si finalmente se concretase la victoria de Calderón, la coalición izquierdista debería hacer "algunas peticiones políticas de corte social" al Ejecutivo conservador. Esto para tratar de cerrar la brecha entre el México del norte, más industrializado, y el del sur, marginado y emigrante, que apoyó mayormente al PRD. "Es posible que (en el PAN) hayan aprendido la lección de la falta de negociación", indicó Guerrero, quien considera clave saber quién se ocupará de la Secretaría de Gobernación, encargada de buscar consensos. "Esa figura es central, va a llevar la relación con el
Legislativo y con los gobernadores", señaló el académico. En este momento, el PRI gobierna en 17 estados del país, el PRD en cinco, entre ellos el Distrito Federal, donde está la capital del país, y el PAN en diez.


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