Junichiro Koizumi y su sucesor, Shinzo Abe, el pasado 19 de junio tras una rueda de prensa en Tokio. (AFP) Junichiro Koizumi, el político japonés que ha dado nombre a una era caracterizada por su apertura a Occidente y sus reformas desafiantes a la vieja guardia, concluye su mandato como presidente del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD). Según los estatutos del PLD, hoy está prevista la votación interna de la que casi con toda probabilidad se alzará como ganador su más fiel escudero, el ministro portavoz, Shinzo Abe, un halcón nacionalista y tradicionalista de maneras suaves.
Desde que en 1955 el PLD comenzó a gobernar Japón, a excepción de 11 meses entre 1993 y 1994, la presidencia de este grupo es la puerta hacia la jefatura de Gobierno. Así, el candidato que hoy salga elegido por los 403 parlamentarios del partido y los 300 representantes locales será propuesto para su aprobación el próximo 26 de septiembre en sesión extraordinaria al Parlamento, donde la formación tiene mayoría absoluta en las dos cámaras.
Aunque Japón se enfrenta a sus comicios más importantes en los últimos años para elegir primer ministro, por la agudización de la crisis de las relaciones con sus vecinos asiáticos y la revisión constitucional hacia la que se ve abocado, la emoción y la sorpresa parece que van a estar ausentes, pues Abe parte como claro favorito entre sus correligionarios y el electorado, a lo que se suma el respaldo que le ha dado públicamente el propio Koizumi.
La falta de competencia real entre Abe, de 51 años, y los otros dos candidatos, el ministro de Exteriores, Taro Aso, de 65, y el de Finanzas, Sadakazu Tanigaki, de 61, ya ha tenido efectos negativos al haberle permitido formular sólo de forma vaga su plan de gobierno.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario