El presidente Evo Morales reconoció, ayer, que la tarea pendiente de su gobierno es dar estabilidad social, sobre la base de los auspiciosos indicadores macroeconómicos con los que espera cerrar el primer año de su gestión. "En este momento tenemos una estabilidad económica, lo que falta es que haya una estabilidad social; profundizar esa estabilidad social, resolviendo los problemas económicos, los problemas sociales de los sectores más abandonados", dijo el Jefe de Estado, durante la celebración del 196 aniversario del Ejército Nacional.
Morales, quien ratificó su confianza en las Fuerzas Armadas, abogó para que la imagen de la institución armada mejore ante la sociedad y se establezcan mayores canales de diálogo, superando las crisis sociales que marcaron el proceso que antecedió a su mandato. Al momento, el gobierno de Morales enfrenta un conflicto con los cooperativistas a raíz de la nacionalización de la actividad minera en el distrito de Huanuni. En las últimas horas se han producido bloqueos de caminos por parte de estos mineros que rechazaron ser parte del Estado en el marco de un proceso de pacificación del sector que vive en tensión desde octubre pasado cuando sucedieron graves enfrentamientos. Por otra parte, una marcha de indígenas avanza hacia la sede de gobierno para demandar la aprobación de una nueva ley INRA que mejore las condiciones de los campesinos.
El presidente Evo Morales Ayma denunció que la "oligarquía minera" busca desestabilizar el país, conformando entidades sindicales paralelas y asumiendo medidas de presión.


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