El asesinato ayer cerca de Beirut del ministro antisirio Pierre Gemayel, tercera generación de una prominente familia política, encaja precisamente en el macabro rompecabezas que se juega en Líbano y agrava la galopante crisis que enfrenta a la mayoría gubernamental antisiria con las fuerzas leales a Damasco que encabeza Hezbolá. El joven Gemayel, cristiano maronita y apoyo clave del Gobierno prooccidental de Fuad Siniora, es el tercer político relevante contrario a los intereses de Damasco asesinado en Líbano desde el atentado que costó la vida al ex primer ministro suní Rafik Hariri, en febrero de 2005, y cuyos ecos forzaron la retirada militar siria del país de los cedros.
El asesinato ayer cerca de Beirut del ministro antisirio Pierre Gemayel, tercera generación de una prominente familia política, encaja precisamente en el macabro rompecabezas que se juega en Líbano y agrava la galopante crisis que enfrenta a la mayoría gubernamental antisiria con las fuerzas leales a Damasco que encabeza Hezbolá. El joven Gemayel, cristiano maronita y apoyo clave del Gobierno prooccidental de Fuad Siniora, es el tercer político relevante contrario a los intereses de Damasco asesinado en Líbano desde el atentado que costó la vida al ex primer ministro suní Rafik Hariri, en febrero de 2005, y cuyos ecos forzaron la retirada militar siria del país de los cedros.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario