La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente palestino, Mahmud Abbas, se encuentran reunidos en un hotel de Jerusalén en una cumbre inédita para reactivar el proceso de paz en la zona. La reunión se produce en un momento importante del conflicto, tras la firma de un acuerdo entre las distintas facciones palestinas (Hamás y Al Fatah) que ha dado como resultado la formación de un nuevo Gobierno palestino de unidad nacional, integrado en gran parte por islamistas y nacionalistas.

Reunión a tres bandas- REUTERS
Aunque la cumbre parecía llegar en un buen momento para conseguir avances importantes, tanto Rice como Olmert se han encargado de rebajar las expectativas. Rice ha declarado que la cita servirá para llevar a cabo “discusiones informales”, mientras que ayer, el primer ministro israelí dijo que había acordado con la secretaria de Estado que no reconocerían el nuevo Gobierno palestino de unidad nacional si Hamás, que forma parte del Gobierno, no reconocía el Estado de Israel, renunciaba a la violencia y aceptaba los acuerdos existentes entre Israel y los palestinos. De hecho, se esperaba que Olmert convirtiese la cumbre en una ocasión para presionar a Abbas para que arranque del futuro Ejecutivo palestino, encabezado por el islamista Ismail Haniya, el reconocimiento formal del Estado de Israel. De los contrario, el bloqueo económico seguirá sobre los territorios palestinos.
Rice ha declarado que la decisión de reunirse era anterior al pacto de Abbas con Hamás, y su intención es ofrecer a los palestinos una nueva visión al iniciar la discusión sobre los contornos de un futuro Estado palestino. El propósito de la reunión será "examinar la situación actual y comprometernos, volver a comprometernos, con los acuerdos existentes, pero también comenzar a explorar y sondear el horizonte político y diplomático", ha manifestado Rice.
Postura conjunta de EE UU e Israel
Antes de la celebración del encuentro tripartito parece sin embargo, que está claro que no se producirán ningún tipo de acercamiento en las posturas de Israel y Palestina. El pesimismo sobre estos resultados se refleja en que ayer ni siquiera se celebraron las conferencias previas de prensa a este tipo de encuentros y ya ha transcendido que los temás cruciales que afectan a la región - como la retirada israelí de Cisjordania y la situación de los refugiados- no serán tratados. Además, Ehud Olmert, sentenció ayer que no colaborará con el nuevo Gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ni lo reconocerá mientras no cumpla las condiciones del Cuarteto de Madrid: reconocer el Estado de Israel, el fin de la violencia y la aceptación de los acuerdos de paz. En declaraciones a la prensa antes de comenzar la sesión semanal del Consejo de Ministros, Olmert aseguró que la decisión la ha tomado en "completa coordinación" con el Gobierno de EE UU.
Sin embargo, ni Washington ni Israel han expresado que vayan a boicotear a Abbas, quien podría representar a los palestinos en cualquier negociación de paz, ya que es el titular de la Organización por la Liberación de Palestina (OLP).
Fuente: Artículo del diario El País de España


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