Monseñor Pedro Meurice Estíu, arzobispo primado de la Iglesia Católica cubana, entregará oficialmente el próximo sábado el gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Santiago de Cuba durante una misa que marcará su retiro tras 52 años de sacerdocio. Meurice pasará el báculo al nuevo arzobispo designado, monseñor Dionisio García Ibáñez, durante una ceremonia de despedida en la Catedral de Santiago de Cuba, que contará con la asistencia de la jerarquía católica cubana, sacerdotes invitados y feligreses de todo el país.
La ocasión servirá también para homenajear al prominente pastor santiaguero, que este viernes arriba a los 75 años. Su renuncia por límite de edad fue aceptada por el Papa Benedicto XVI, según anunció el Vaticano a comienzos de este mes. ''He hecho lo que he podido hacer en tiempos difíciles'', expresó ayer Meurice en conversación telefónica con El Nuevo Herald. ``Poco después de iniciarme como sacerdote, vino la revolución [de 1959] que luego tomó un matiz comunista y nos obligó a realizar nuestra labor en años duros y de mucho sufrimiento... Pero la cruz trae siempre la resurrección, y la resurección llegará para el pueblo cubano, para todos los cubanos, los de aquí y los de todas partes''.
Reconocido por su recia personalidad y sus agudas reflexiones sobre la realidad sociopolítica del país, Meurice hizo historia con sus palabras de bienvenida al Papa Juan Pablo II en la plaza ''Antonio Maceo'' de Santiago de Cuba, en enero de 1998. En presencia del general Raúl Castro y otros miembros de la élite gubernamental, el arzobispo describió entonces la imagen de un país desgarrado por el exilio, la falta de libertades, la confrontación ideológica y ``los falsos mesianismos''. Por estos días previos a su despedida, Meurice ha recorrido varias parroquias de la Arquidiócesis santiaguera para compartir con la feligresía.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario