El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y los demócratas no lograron ayer resolver la disputa sobre el gasto para la guerra en Iraq en una reunión en la que los legisladores presionaron a Bush para que acepte un cronograma para el retiro de tropas. A la salida del encuentro, que se realizó en la Casa Blanca, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijeron que pronto mandarán a Bush una ley que incluye una fecha de retirada, junto a los 100 mil millones de dólares en nuevos fondos para la guerra.
La Casa Blanca y sus aliados republicanos dijeron que esos cronogramas equivalían a "fechas de rendición", y señalaron que Bush rechazaría la moción. El presidente acusó a los demócratas de intentar controlar la guerra, y dijo que la ley que intentan aprobar está llena de proyectos locales no relacionados. Bush ha dicho que vetará cualquier proyecto que contenga una fecha de retirada de Iraq. El mandatario reconoció que hubo "fuertes opiniones" sobre la mesa, aunque tanto él como los demócratas procuraron mantener un tono cordial en sus declaraciones e indicaron la voluntad de reunirse nuevamente. "Vinimos con la esperanza de que el presidente diría sí a una respuesta", sostuvo Pelosi, representante demócrata por California. Pero ella señaló que su partido no entregará a Bush un "cheque en blanco" para mantener las tropas en Iraq por el tiempo que estime conveniente. "Creemos que debe buscar en su alma, su conciencia, y descubrir cuál es la decisión correcta para el pueblo estadounidense", afirmó Reid, senador por Nevada. "Creo que firmando esta ley lo hará", añadió el congresista. La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, dijo que hubo una "comprensión general de que finalmente las tropas obtendrán el financiamiento que necesitan", pero aún persisten "diferencias fundamentales acerca de poner plazos para una fecha de rendición", señaló la funcionaria. El representante por Pennsylvania John Murtha, quien preside un panel sobre gastos de defensa en la Cámara, predijo que Bush podría enviar un proyecto de ley para obtener financiamiento para la guerra la próxima semana.
DEMOCRATAS CITAN SONDEOS
El líder republicano en la Cámara de Representantes, John Boehrer, quien también asistió a la reunión en la Casa Blanca, dijo que los demócratas deberían acabar su ley pronto para que Bush pueda vetarla y el Congreso avance hacia un segundo proyecto, más importante que el actual. El representante por Ohio dijo que "hay una voluntad de tratar de superar esta primera etapa para luego involucrarse en un esfuerzo para obtener una salida a la situación". Sin embargo, la postura demócrata se ve sostenida por encuestas que muestran una creciente oposición interna a la política de Bush en Irak. El presidente está enfatizando su rol como comandante en jefe, para intentar obtener una ventaja en la disputa. Sin embargo, los demócratas consideran que los débiles índices de aprobación de Bush apoyan la postura de ellos. Un sondeo del Washington Post y ABC News difundido el martes mostró que el 58% de los estadounidenses confía en que los demócratas harán un mejor manejo de Iraq, mientras que el 33% confía en Bush.


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