Una serie de acontecimientos esta semana --desde las enormes recaudaciones hasta el viaje de McCain a Irak-- han estremecido la nominación presidencial indicando que los estadounidenses están muy lejos de haber escogido líder, en cualquiera de los partidos, para las elecciones del año próximo.
Para los demócratas, Hillary Clinton ha conseguido recaudar $26 millones, una cifra sin precedentes, en los tres primeros meses de su campaña. No ha sido suficiente, sin embargo, para demostrar una hegemonía indiscutible o el control de su partido.
En vez de eso, la senadora por Nueva York ha descubierto que está afrontando un desafío, sorprendentemente bien financiado, del senador Barak Obama por Illinois, que recaudó $25 millones, además de un resurgente John Edwards, de Carolina del Norte, que ha recaudado más de $14 millones. Tanto ellos como otros candidatos han recaudado lo suficiente como para seguirla, más o menos de cerca, a través de las tempranas contiendas de Iowa, Nevada, Nuevo Hampshire y Carolina del Sur que culminarán en las decisivas primarias de los grandes estados el próximo 5 de febrero.
''Estamos viendo una situación donde cinco o seis candidatos demócratas tienen suficiente dinero como conducir campañas serias en las primeras cuatro contiendas'', dijo Bill Carrick, un estratega demócrata que no está afiliado a ninguna campaña. ``El impulso conseguido en las primeras cuatro tendrá un gran impacto sobre quién va a poder disputar el 5 de febrero''.
Aunque las encuestas muestran que Hillary Clinton sigue a la cabeza, las fuertes recaudaciones de sus rivales, y de Barack Obama en particular, sugieren que muchos demócratas siguen viendo su candidatura con preocupación.
''Hace seis meses, cuando no sabíamos si Obama se iba a postular, si cualquiera hubiera dicho que alguien, que ni siquiera estaba compitiendo, iba a empatar con Hillary Clinton, nadie lo hubiera creído'', comentó Larry Sabato, un politólogo de la Universidad de Virginia. ``Después de todo, los Clinton han estado construyendo esta red de recaudación desde hace 30 años''.
Este fenómeno pudiera beneficar a otros candidatos además de Obama. Recientes encuestas muestran a Edwards en segundo lugar, detrás de Clinton, en Iowa y Nueva Hampshire. Bill Richardson, el gobernador de Nuevo México, que tiene la biografía política más amplia entre todos los contendientes demócratas, recaudó unos impresionantes $6 millones pese a mantenerse concentrado en su trabajo actual. El senador Christopher Dodd, por Connecticut, recaudó $4 millones y el senador Joseph Biden por Delaware consiguió $3 millones, sumas respetables todas según los estándares previos.
Del lado republicano, las encuestas y las recaudaciones del primer trimestre auguran grandes problemas para McCain, que ahora se puede describir como el antiguo favorito.


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