Gordon Brown sucedió al primer ministro Tony Blair como jefe del Partido Laborista y en su primer discurso como tal prometió cambios rotundos en Gran Bretaña para abordar nuevas prioridades. A tres días de suceder a Tony Blair como primer ministro, Brown inicia un período que se puede prolongar hasta el 2010, cuando sean las nuevas elecciones generales. El actual secretario del Tesoro prometió emprender poderosas reformas para combatir la pobreza y mejorar los servicios de salud pública. Reconoció, por otra parte, que el extremismo global no será derrotado sólo con la fuerza militar. "Nuestra política exterior en los próximos años reflejará la verdad que para aislar y derrotar el terrorismo extremista se necesita más que la fuerza militar", dijo Brown en un discurso ante miembros del partido en Manchester, en el noreste de Inglaterra. "En los próximos años se vivirán y ganarán luchas de ideas e ideales, tanto aquí como en el mundo", señaló Brown.
Brown, de 56 años, dijo que la salud, la educación y el fin de la pobreza infantil serán sus prioridades cuando el miércoles suceda a Blair tras una larga y angustiosa espera para el puesto. "Esta semana formaré un nuevo gobierno con nuevas prioridades para encarar los nuevos desafíos del 2007 y más allá", dijo en la reunión del partido. Centrándose en un cuarto mandato consecutivo para los laboristas, Brown eligió un coordinador de campaña para que esté preparado, dijo, para unas elecciones "que se convocará en el momento que el primer ministro lo decida".
Al momento de entregarle el liderazgo del partido, Blair señaló: "Brown prestará su mejor servicio para el país, Sé que él es lo mejor que puede haber". Blair y Brown se disputaron la presidencia del Partido Laborista en 1994, pero en ese entonces se llegó a un acuerdo para que Brown se hiciera a un lado. Ello desembocó en una relación turbulenta durante más de 10 años. Harriet Harman será la número dos, luego de haber ganado la votación para ello entre los 3,5 millones de miembros y sindicalistas del partido. Brown, de 56 años, no tuvo oposición para aspirar a la jefatura laborista.
Brown, de 56 años, dijo que la salud, la educación y el fin de la pobreza infantil serán sus prioridades cuando el miércoles suceda a Blair tras una larga y angustiosa espera para el puesto. "Esta semana formaré un nuevo gobierno con nuevas prioridades para encarar los nuevos desafíos del 2007 y más allá", dijo en la reunión del partido. Centrándose en un cuarto mandato consecutivo para los laboristas, Brown eligió un coordinador de campaña para que esté preparado, dijo, para unas elecciones "que se convocará en el momento que el primer ministro lo decida".
Al momento de entregarle el liderazgo del partido, Blair señaló: "Brown prestará su mejor servicio para el país, Sé que él es lo mejor que puede haber". Blair y Brown se disputaron la presidencia del Partido Laborista en 1994, pero en ese entonces se llegó a un acuerdo para que Brown se hiciera a un lado. Ello desembocó en una relación turbulenta durante más de 10 años. Harriet Harman será la número dos, luego de haber ganado la votación para ello entre los 3,5 millones de miembros y sindicalistas del partido. Brown, de 56 años, no tuvo oposición para aspirar a la jefatura laborista.


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