En una conferencia de prensa convocada a último minuto, el presidente estadounidense George W. Bush apeló a un discurso mediador para intentar frenar la escalada de violencia entre Turquía e Irak.El mandatario se opuso a cualquier intervención militar de Ankara en el norte iraquí para combatir a los rebeldes kurdos. "Le estamos dejando bien claro a Turquía que no les conviene enviar tropas a Irak", señaló Bush en la Casa Blanca. Por otra parte, el presidente le pidió a los demócratas que no enfurezcan a Turquía, un aliado clave en la guerra en Irak, aprobando una resolución que tilda de genocidio el asesinato de 1,5 millones de armenios en la Primera Guerra Mundial por parte de Turquía, durante la caída del Imperio Otomano. Con todas las responsabilidades que enfrenta Estados Unidos, "una de las cosas que no debe estar haciendo el Congreso es solucionando la historia del Imperio Otomano", dijo, en clara alusión al momento de tensión que atraviesa la relación de ambos países por cuenta de la resolución. Ankara "tiene tropas desplegadas en Irak", y las tiene "desde hace un tiempo. No creemos que sea del interés de ellos enviar más".
Bush dijo haber hablado sobre la situación con el embajador de Estados Unidos en Irak, Ryan Crocker, y con el máximo comandante estadounidense allí, el general David Petraeus. "Hay mucho diálogo y es positivo", dijo. En ese sentido, agregó que uno de los vicepresidentes de Irak, Tariq al-Hashimi, estaba en Estambul manifestando que Irak comparte las preocupaciones turcas sobre actividades terroristas, pero que hay mejores formas de combatirla que el envío de tropas adicionales. La visita del Dalai Lama. Sin embargo, en medio de sus declaraciones para buscar detener las acciones de Turquía, Bush aprovechó el espacio para referirse a la visita del Dalai Lama que despertó la tensión entre Washington y Pekín. El presidente norteamericano no se mostró tan preocupado de ofender a China, defendiendo así su decisión de asistir a la ceremonia en el Capitolio en la que se honra al Dalai Lama, el líder espiritual de los budistas del Tibet. La ceremonia ya había provocado de por sí una reacción condenatoria de los chinos. "Admiro mucho al Dalai Lama y apoyo el derecho a la libertad religiosa", dijo Bush.
Fuente: Diario La Nación de Buenos Aires


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