miércoles, mayo 07, 2008

Podría haber 63.000 muertos en Myanmar

El devastador paso del ciclón Nargis por Myanmar empieza a adquirir proporciones bíblicas a medida que se conocen nuevas cifras de víctimas y daños: ayer, las autoridades informaron que podría haber más de 63.000 muertos y desaparecidos. Pueblos enteros bajo el agua o destruidos, un millón de personas sin techo, cientos de miles deambulando por las calles en busca de ayuda y cadáveres por todos lados. Los escasos relatos provenientes del hermético y empobrecido país daban cuenta ayer de las dimensiones de la tragedia, la peor en la región desde el tsunami de 2004. Según la televisión estatal MRTV, el Nargis dejó por lo menos 22.000 muertos y 41.000 desaparecidos. La ONU, en tanto, calculó que hay 24 millones de birmanos afectados, la mitad de la población del país.

Tras sobrevolar en helicóptero la zona del delta del río Irrawaddy, la más afectada por el Nargis, varios voluntarios comentaron a la BBC que se ven numerosos cadáveres por las calles de las aldeas del país, que desde 1962 está gobernado con mano de hierro por una junta militar.

"Los testigos vieron cuerpos esparcidos en una escena espeluznante, incluso desde esa altura", dijo Kyi Minn, de la organización cristiana World Vision, una de las pocas instituciones internacionales que trabajan en el país, y calificó de "desesperante" la situación de millones de personas.

La junta militar, que mantiene aislado el país, hizo anteayer un inusual pedido de asistencia internacional. El ministro de Información, Kyaw Hsan, insistió en las últimas horas en el pedido de ayuda, poco habitual para el régimen. "Necesitamos ayuda del exterior. Nos alegramos por ello", dijo. Sin embargo, en la vecina Tailandia, había numerosos empleados de la ONU que no podían viajar por falta de visa.

Con vientos de casi 240 kilómetros por hora, el ciclón Nargis golpeó el sábado el sur del país con olas de 3,5 metros de altura que devastaron poblados enteros en la boca del delta del Irrawaddy. Amplias zonas rurales también quedaron bajo el agua y la cosecha de arroz resultó seriamente dañada, lo que podría contribuir a agravar aún más la crisis mundial por los altos precios de los alimentos.

Siga leyendo el artículo del diario La Nación de Buenos Aires

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

 
Libardo Buitrago / Blog © 2013 | Designed by RA