Día violento en Tarija. Casi 50 personas resultaron heridas tras una jornada de violencia de 10 horas. Fiebre verbal. Cívicos y oficialistas sueltan frases para dar la sensación de que el país va a la guerra civil. Caos y toma en Santa Cruz. Unionistas ocupan más instituciones. Vándalos cometen más saqueos. Y la autoridad. Autonomistas no devolverán las oficinas tomadas. Las FFAA controlan los campos de gas. El conflicto político entre el Gobierno y el opositor Conalde dio otro giro, esta vez en la ciudad de Tarija, donde grupos de civiles, unos seguidores del presidente Evo Morales, y otros del movimiento autonomista, se enfrentaron con palos y petardos.
>
Unas 70 personas heridas —entre ellas los dirigentes de los grupos enfrentados, el campesino Luis Alfaro y la cívica Patricia Galarza— son el saldo de una jornada de violencia que incluyó el incendio de un micro, toma de oficinas y hasta intento de atentados con explosiones.
Así, Tarija mostró los primeros síntomas de un conflicto político que amenaza con desatar un mayor enfrentamiento civil. De hecho, la Policía Boliviana tuvo que intervenir ayer en la Estación Bimodal de la ciudad de Santa Cruz para separar a los grupos de masistas y de autonomistas que se enfrentaron por el control de esa institución.
Además, sectores sociales afines al oficialismo anunciaron que se trasladarán desde sus distritos hasta la ciudad de Santa Cruz para fortalecer el bloqueo de los colonizadores que se inició ayer en dos puntos de la carretera a la capital oriental. Los enfrentamientos en la ciudad de Tarija se produjeron por al menos 10 horas en torno al Mercado Campesino, símbolo de la presencia y el peso del Movimiento al Socialismo (MAS) en la ciudad de Tarija, cuyos habitantes demandan la vigencia del Estatuto Autonómico.
Efectivos de la Policía Boliviana intentaron contener a los grupos enfrentados, pero más pudo la decisión y la organización de masistas y autonomistas que chocaron con palos, flechas y hasta cachorros de dinamita. Desde el hospital San Juan de Dios, el dirigente campesino Luis Alfaro dijo que el enfrentamiento en la ciudad de Tarija llegó a niveles extremos. ´Prácticamente esta es una guerra civil, ojalá que la paremos´, declaró el dirigente masista a la gubernamental Patria Nueva. En el mismo tono, su rival, el dirigente cívico Milton Valdez pidió que los militares y policías no intervengan en un conflicto cuyos protagonistas son campesinos y vecinos. ´El Gobierno quiere guerra civil, pues la va a tener´. El vocero de la Presidencia, Iván Canelas, denunció que las acciones de los autonomistas buscan generar condiciones para una guerra civil.
Siga leyendo el artículo del diario La Razón de Bolivia
>Unas 70 personas heridas —entre ellas los dirigentes de los grupos enfrentados, el campesino Luis Alfaro y la cívica Patricia Galarza— son el saldo de una jornada de violencia que incluyó el incendio de un micro, toma de oficinas y hasta intento de atentados con explosiones.
Así, Tarija mostró los primeros síntomas de un conflicto político que amenaza con desatar un mayor enfrentamiento civil. De hecho, la Policía Boliviana tuvo que intervenir ayer en la Estación Bimodal de la ciudad de Santa Cruz para separar a los grupos de masistas y de autonomistas que se enfrentaron por el control de esa institución.
Además, sectores sociales afines al oficialismo anunciaron que se trasladarán desde sus distritos hasta la ciudad de Santa Cruz para fortalecer el bloqueo de los colonizadores que se inició ayer en dos puntos de la carretera a la capital oriental. Los enfrentamientos en la ciudad de Tarija se produjeron por al menos 10 horas en torno al Mercado Campesino, símbolo de la presencia y el peso del Movimiento al Socialismo (MAS) en la ciudad de Tarija, cuyos habitantes demandan la vigencia del Estatuto Autonómico.
Efectivos de la Policía Boliviana intentaron contener a los grupos enfrentados, pero más pudo la decisión y la organización de masistas y autonomistas que chocaron con palos, flechas y hasta cachorros de dinamita. Desde el hospital San Juan de Dios, el dirigente campesino Luis Alfaro dijo que el enfrentamiento en la ciudad de Tarija llegó a niveles extremos. ´Prácticamente esta es una guerra civil, ojalá que la paremos´, declaró el dirigente masista a la gubernamental Patria Nueva. En el mismo tono, su rival, el dirigente cívico Milton Valdez pidió que los militares y policías no intervengan en un conflicto cuyos protagonistas son campesinos y vecinos. ´El Gobierno quiere guerra civil, pues la va a tener´. El vocero de la Presidencia, Iván Canelas, denunció que las acciones de los autonomistas buscan generar condiciones para una guerra civil.
Siga leyendo el artículo del diario La Razón de Bolivia


No hay comentarios.:
Publicar un comentario