El cuarto banco de inversión de Estados Unidos, Lehman Brothers, ve su futuro cada vez más complicado. Las autoridades económicas y los dirigentes de los principales bancos del país se encuentran inmersos en la tercera jornada de negociaciones para intentar salvarlo. Sin embargo, las dos entidades que en un principio se perfilaban como posibles compradores, Bank of America y el grupo británico Barclays, se han retirado de la puja.
Washington, con el secretario del Tesoro, Henry Paulson al frente, exige una solución que no implique la intervención financiera del Estado, que ya la semana pasada tuvo que acudir al rescate de las entidades hipotecarias semipúblicas Fannie Mae y Freddie Mac y en marzo asistió a Bear Stearns tras su colapso. Sin apoyo del Estado nadie quiere comprar Lehman Brothers, ya que exigiría una inyección de capital. Esta resistencia del Gobierno estadounidense a contribuir en la financiación de la compra ha llevado a Bank of America a cambiar su objetivo.
En lugar de intentar hacerse con Lehman Brothers, Bank of América ha iniciado conversaciones con Merrill Lynch, una entidad mucho mayor y de la que también se ha dicho que pasa por serias dificultades. Si se cierra este acuerdo, Bank of America pagaría al menos 38.250 millones de dólares (unos 27.000 millones de euros) por fusionarse con Merrill Lynch. De esta forma también protegería a Merrill Lynch ante el previsible colapso de Lehman.
La iniciativa de Bank of America llega al rescate de los temores de los inversores, que creen que Merrill Lynch podría ser la siguiente ficha en caer tras los problemas de Lehman, que podría declararse en quiebra esta misma noche después de que el grupo británico Barclays también renunciara a adquirirlo.
Los títulos de Merrill Lynch, que cerraron el viernes a 17,05 en la Bolsa de Nueva York, pasarían a valer entre 25 y 30 dólares si se cierra el acuerdo, lo que podría anunciarse esta misma noche.
Ante las dificultades en las negociaciones, Lehman Brothers se prepara para lo peor y ha contratado ya al despacho de abogados Weil, Gotshal & Manges, especializado en suspensiones de pagos, informan Sandro Pozzi e Íñigo de Barrón. Si finalmente se optara por esta opción, un tribunal tendrá que elegir a las entidades que liquidarían el banco.
Miedo al derrumbe bursátil
Una de las opciones que se manejan pasa por que Lehman, que esta semana ha perdido más del 74% de su valor en Bolsa, se declare en quiebra. Dado que esta entidad de inversión, institución que cuenta con 158 de antigüedad, mantiene negocios con varias de las principales entidades financieras que cotizan en Wall Street, su derrumbe podría tener efectos en todo el sistema bancario. Los inversores ya han advertido de un posible desplome de los mercados si para la apertura de Wall Street este lunes no se ha logrado una solución.
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Washington, con el secretario del Tesoro, Henry Paulson al frente, exige una solución que no implique la intervención financiera del Estado, que ya la semana pasada tuvo que acudir al rescate de las entidades hipotecarias semipúblicas Fannie Mae y Freddie Mac y en marzo asistió a Bear Stearns tras su colapso. Sin apoyo del Estado nadie quiere comprar Lehman Brothers, ya que exigiría una inyección de capital. Esta resistencia del Gobierno estadounidense a contribuir en la financiación de la compra ha llevado a Bank of America a cambiar su objetivo.
En lugar de intentar hacerse con Lehman Brothers, Bank of América ha iniciado conversaciones con Merrill Lynch, una entidad mucho mayor y de la que también se ha dicho que pasa por serias dificultades. Si se cierra este acuerdo, Bank of America pagaría al menos 38.250 millones de dólares (unos 27.000 millones de euros) por fusionarse con Merrill Lynch. De esta forma también protegería a Merrill Lynch ante el previsible colapso de Lehman.
La iniciativa de Bank of America llega al rescate de los temores de los inversores, que creen que Merrill Lynch podría ser la siguiente ficha en caer tras los problemas de Lehman, que podría declararse en quiebra esta misma noche después de que el grupo británico Barclays también renunciara a adquirirlo.
Los títulos de Merrill Lynch, que cerraron el viernes a 17,05 en la Bolsa de Nueva York, pasarían a valer entre 25 y 30 dólares si se cierra el acuerdo, lo que podría anunciarse esta misma noche.
Ante las dificultades en las negociaciones, Lehman Brothers se prepara para lo peor y ha contratado ya al despacho de abogados Weil, Gotshal & Manges, especializado en suspensiones de pagos, informan Sandro Pozzi e Íñigo de Barrón. Si finalmente se optara por esta opción, un tribunal tendrá que elegir a las entidades que liquidarían el banco.
Miedo al derrumbe bursátil
Una de las opciones que se manejan pasa por que Lehman, que esta semana ha perdido más del 74% de su valor en Bolsa, se declare en quiebra. Dado que esta entidad de inversión, institución que cuenta con 158 de antigüedad, mantiene negocios con varias de las principales entidades financieras que cotizan en Wall Street, su derrumbe podría tener efectos en todo el sistema bancario. Los inversores ya han advertido de un posible desplome de los mercados si para la apertura de Wall Street este lunes no se ha logrado una solución.
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