Después de su infructuoso esfuerzo por destrabar el mercado de crédito, el Departamento del Tesoro estudia la posibilidad de tomar participación en muchos bancos con el fin de restaurar la confianza en el sistema financiero, según funcionarios de gobierno.
Autoridades del Tesoro dijeron que el recién aprobado paquete de rescate de $700,000 millones les da autoridad para inyectar efectivo directamente a los bancos que lo soliciten. Tal medida fortalecería de inmediato la cuenta de resultado de los bancos y, esperan las autoridades, los persuadiría a reanudar los préstamos. A cambio, la ley le da al Tesoro el derecho de tomar participación en los bancos, incluso en los que están saludables.
El plan del Tesoro, aunque todavía en sus etapas preliminares, es similar al anunciado el miércoles en Gran Bretaña, que contempla que el gobierno británico ofrezca a instituciones como el Royal Bank of Scotland, Barclays y HSBC Holdings un máximo de $87,000 millones para fortalecer su capital a cambio de acciones preferenciales. El plan también contempla ofrecer una garantía de $430,000 para ayudar a los bancos a refinanciar su deuda.
El plan de recapitalización en Estados Unidos, dijeron los funcionarios, ha emergido como una de las opciones favoritas que se discuten en Washington y Wall Street. Su atractivo es que trataría directamente las preocupaciones de los bancos sobre prestarse dinero entre ellos y a otros clientes.
La preocupación es que la ley de rescate contempla límites a la paga a ejecutivos cuando se inyecta capital directamente a un banco. La ley exige a las autoridades del Tesoro redactar normas de compensación salarial que eviten que los ejecutivos bancarios corran "riesgos innecesarios y excesivos'' y que permita al gobierno recuperar cualquier pago de bonificación basado en ganancias declaradas y que resulte inexacto. Además, cualquier banco en que el Tesoro tenga participación no podría pagar "paracaídas de oro''.
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Autoridades del Tesoro dijeron que el recién aprobado paquete de rescate de $700,000 millones les da autoridad para inyectar efectivo directamente a los bancos que lo soliciten. Tal medida fortalecería de inmediato la cuenta de resultado de los bancos y, esperan las autoridades, los persuadiría a reanudar los préstamos. A cambio, la ley le da al Tesoro el derecho de tomar participación en los bancos, incluso en los que están saludables.
El plan del Tesoro, aunque todavía en sus etapas preliminares, es similar al anunciado el miércoles en Gran Bretaña, que contempla que el gobierno británico ofrezca a instituciones como el Royal Bank of Scotland, Barclays y HSBC Holdings un máximo de $87,000 millones para fortalecer su capital a cambio de acciones preferenciales. El plan también contempla ofrecer una garantía de $430,000 para ayudar a los bancos a refinanciar su deuda.
El plan de recapitalización en Estados Unidos, dijeron los funcionarios, ha emergido como una de las opciones favoritas que se discuten en Washington y Wall Street. Su atractivo es que trataría directamente las preocupaciones de los bancos sobre prestarse dinero entre ellos y a otros clientes.
La preocupación es que la ley de rescate contempla límites a la paga a ejecutivos cuando se inyecta capital directamente a un banco. La ley exige a las autoridades del Tesoro redactar normas de compensación salarial que eviten que los ejecutivos bancarios corran "riesgos innecesarios y excesivos'' y que permita al gobierno recuperar cualquier pago de bonificación basado en ganancias declaradas y que resulte inexacto. Además, cualquier banco en que el Tesoro tenga participación no podría pagar "paracaídas de oro''.
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