Se terminó el misterio. El tiempo de las especulaciones ha quedado atrás, como las aspiraciones de muchos dirigentes que pretendían ocupar un espacio destacado en las listas y terminaron relegados.
Otra vez, la batalla mayor será en 24 partidos del Gran Buenos Aires, donde se concentra el 20 % del padrón electoral del país y alberga las mayores desigualdades sociales de la Argentina. Un combo que convierte al conurbano en un polvorín durante todo el año y en un bien a conquistar durante las campañas electorales.
Néstor Kirchner, Francisco de Narváez y Margarita Stolbizer corren el riesgo de cruzarse algún día en sus recorridas y actos por las calles del conurbano. Si Kirchner cumple su sueño, en el tiempo que resta para las elecciones del 28 de junio irá 62 veces al conurbano. Y sólo faltan siete semanas para el comicio. Seis de cada diez votos que se cuenten ese día se habrán emitido en el Gran Buenos Aires. Si al ex presidente le van tan mal como dicen las encuestas en el interior provincial pero saca una buena ventaja en el GBA, podría imponerse finalmente en la provincia de Buenos Aires. Hasta ahora, son sólo hipótesis.
El resto del país existe y la concentración del esfuerzo kirchnerista en el territorio gobernado por Daniel Scioli no debería hacer perder de vista a la Argentina. En las otras provincias densamente pobladas, como Córdoba, Santa Fe y Mendoza, el oficialismo cuenta una derrota segura. No tienen el peso de Buenos Aires, pero allí el kirchnerismo queda muy relegado en intención de votos. En esos distritos germina el poskirchnerismo observando de reojo los pasos de Carlos Reutemann.
Siga leyendo el artículo del diario La Nación de Buenos Aires
Otra vez, la batalla mayor será en 24 partidos del Gran Buenos Aires, donde se concentra el 20 % del padrón electoral del país y alberga las mayores desigualdades sociales de la Argentina. Un combo que convierte al conurbano en un polvorín durante todo el año y en un bien a conquistar durante las campañas electorales.
Néstor Kirchner, Francisco de Narváez y Margarita Stolbizer corren el riesgo de cruzarse algún día en sus recorridas y actos por las calles del conurbano. Si Kirchner cumple su sueño, en el tiempo que resta para las elecciones del 28 de junio irá 62 veces al conurbano. Y sólo faltan siete semanas para el comicio. Seis de cada diez votos que se cuenten ese día se habrán emitido en el Gran Buenos Aires. Si al ex presidente le van tan mal como dicen las encuestas en el interior provincial pero saca una buena ventaja en el GBA, podría imponerse finalmente en la provincia de Buenos Aires. Hasta ahora, son sólo hipótesis.
El resto del país existe y la concentración del esfuerzo kirchnerista en el territorio gobernado por Daniel Scioli no debería hacer perder de vista a la Argentina. En las otras provincias densamente pobladas, como Córdoba, Santa Fe y Mendoza, el oficialismo cuenta una derrota segura. No tienen el peso de Buenos Aires, pero allí el kirchnerismo queda muy relegado en intención de votos. En esos distritos germina el poskirchnerismo observando de reojo los pasos de Carlos Reutemann.
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