La marcha de la Paz logró ayer su objetivo, ya que reunió a miles de personas vestidas de blanco que exigían justicia, y la recolección de firmas para el cese de la impunidad alcanzó más de 30 mil. El grupo de ciudadanos que comenzó una protesta el martes recién pasado, en la Plaza de la Constitución, para exigir justicia por el crimen contra Rodrigo Rosenberg, quien acusó de su muerte al presidente Álvaro Colom, su esposa, el secretario privado Gustavo Alejos y al empresario Gregorio Valdez, en un video grabado tres días antes de que fuera asesinado, logró ayer una masiva asistencia en la Plaza Italia.
Miles de personas de diversos estratos sociales, entre ellas hombres, mujeres, jóvenes y niños, abarrotaron el lugar.

“Muy pocas veces he observado cómo una causa común une de esta forma a los guatemaltecos”, expresó Juan Carlos García. Patricia Méndez, de 19 años, dijo: “Por Internet, los jóvenes nos unimos y acordamos que debemos luchar por mejorar el país y exigir el fin de la impunidad y una elección de magistrados de la Corte Suprema transparente”.
La concentración culminó, sin ningún incidente, con la recolección de firmas, las cuales serán llevadas hoy al Congreso, para exigir que se le retire la inmunidad al presidente Álvaro Colom y se apruebe de inmediato la iniciativa de ley de comisiones de postulación.
Desde las 8 horas llegaron los primeros manifestantes a los alrededores de la comuna capitalina, pero los motores se comenzaron a encender con los discursos, a las 9.35 horas.
Aunque en ese momento eran pocos los asistentes, conforme los minutos avanzaron llegaron más, procedentes de diversas zonas de la capital, desde El Obelisco, zona 10. Luego se sumó el grupo de motoristas que ha protestado contra la restricción impuesta por el Gobierno de transportar acompañantes.
La creatividad de los asistentes se hizo notar con pancartas de distintos colores y materiales; moñas negras, recortes de prensa y gorgoritos.
Frases como: “Los héroes no se lloran; se imitan”, “Basta ya, exigimos justicia”, “Yo no tengo miedo”, “Por respeto a Guatemala, que renuncie” y “No más impuestos”, destacaban en las pancartas.
Euforia, unión y cordialidad se percibieron en todo momento en una actividad que no tenía un programa establecido, pues los discursos se dieron en forma espontánea, cuando los presentes pedían la palabra; incluso tuvieron que hacer fila para subir al escenario.
Artistas, estudiantes, amas de casa, trabajadores y empresarios eran parte de esta manifestación, en la que en todo momento se escuchaban expresiones de amor hacia Guatemala. También llegó un pequeño grupo de indígenas de Chimaltenango, y comerciantes de San Marcos.
Siga leyendo el artículo del diario PRENSA LIBRE de Guatemala
Miles de personas de diversos estratos sociales, entre ellas hombres, mujeres, jóvenes y niños, abarrotaron el lugar.

“Muy pocas veces he observado cómo una causa común une de esta forma a los guatemaltecos”, expresó Juan Carlos García. Patricia Méndez, de 19 años, dijo: “Por Internet, los jóvenes nos unimos y acordamos que debemos luchar por mejorar el país y exigir el fin de la impunidad y una elección de magistrados de la Corte Suprema transparente”.
La concentración culminó, sin ningún incidente, con la recolección de firmas, las cuales serán llevadas hoy al Congreso, para exigir que se le retire la inmunidad al presidente Álvaro Colom y se apruebe de inmediato la iniciativa de ley de comisiones de postulación.
Desde las 8 horas llegaron los primeros manifestantes a los alrededores de la comuna capitalina, pero los motores se comenzaron a encender con los discursos, a las 9.35 horas.
Aunque en ese momento eran pocos los asistentes, conforme los minutos avanzaron llegaron más, procedentes de diversas zonas de la capital, desde El Obelisco, zona 10. Luego se sumó el grupo de motoristas que ha protestado contra la restricción impuesta por el Gobierno de transportar acompañantes.
La creatividad de los asistentes se hizo notar con pancartas de distintos colores y materiales; moñas negras, recortes de prensa y gorgoritos.
Frases como: “Los héroes no se lloran; se imitan”, “Basta ya, exigimos justicia”, “Yo no tengo miedo”, “Por respeto a Guatemala, que renuncie” y “No más impuestos”, destacaban en las pancartas.
Euforia, unión y cordialidad se percibieron en todo momento en una actividad que no tenía un programa establecido, pues los discursos se dieron en forma espontánea, cuando los presentes pedían la palabra; incluso tuvieron que hacer fila para subir al escenario.
Artistas, estudiantes, amas de casa, trabajadores y empresarios eran parte de esta manifestación, en la que en todo momento se escuchaban expresiones de amor hacia Guatemala. También llegó un pequeño grupo de indígenas de Chimaltenango, y comerciantes de San Marcos.
Siga leyendo el artículo del diario PRENSA LIBRE de Guatemala


No hay comentarios.:
Publicar un comentario