En un mes debía tomar las riendas del país más poblado del mundo y emergente potencia global. ¿El problema? Nadie sabe dónde está Xi Jinping.
El secretismo del régimen chino, que no ha querido explicar su ausencia o el motivo de la cancelación de todos sus actos públicos, ha desatadoteorías conspirativas que van desde su envenenamiento a manos de una facción rival a su hospitalización por las más diversas causas. La última versión, que en las últimas horas ha cobrado fuerza, apunta a que Xi habría sufrido un ataque al corazón.
El enigma sobre el paradero del vicepresidente llega en el peor momento para el Gobierno, que prepara la sucesión de sus principales líderestras un año lleno de escándalos políticos. Pekín no ha anunciado las fechas del XVIII Congreso del Partido Comunista Chino (PCCh) que debería aupar a Xi a la presidencia, aunque su celebración se esperaba para mediados del próximo mes de octubre.
La organización de la cita política más importante del país, que tiene lugarcada cinco años, está ahora rodeada de incertidumbre. "Aunque se dice que padece dolores de espalda, lo cierto es que ha tenido un ataque al corazón", decía en las últimas horas Li Weidong, uno de los comentaristas políticos cercanos al Gobierno y antiguo editor de la revista 'China Reform'.
'The Telegraph' también informa en su última edición de la posibilidad de que el delfín del régimen haya sufrido problemas cardiacos, pero apunta a que no serían lo suficientemente graves como para afectar los planes sucesorios, según fuentes chinas citadas por el diario británico.
Los rumores sobre el paradero del próximo líder han aumentado tras lasluchas internas y los escándalos de los últimos meses, incluida ladefenestración de Bo Xilai, el poderoso secretario general del PCCh en la ciudad de Chongqing. La carrera política de Bo, que aspiraba a ocupar uno de los nueve puestos del decisorio Comité Permanente del Buró Político, terminó tras una investigación que llevó a su mujer a la cárcel por el asesinato de un ciudadano británico.
La ausencia de una explicación en los medios oficiales podría indicar la gravedad de la enfermedad de Xi o un desacuerdo interno sobre cómo comunicar su estado. Las reformas económicas de las tres últimas décadas han transformado China, convirtiendo el país en una potencia internacional y sacando de la pobreza a cientos de millones de personas.La estructura autoritaria del Partido Comunista, sin embargo, permanece intacta desde tiempos de Mao Zedong.
En 1971 las autoridades chinas tardaron dos meses en anunciar la muerte en un accidente de avión del entonces delfín del Partido Lin Biao.
El régimen tiene ahora más problemas para mantener lejos de la opinión pública las noticias incómodas, en parte porque 500 millones de ciudadanos tienen conexión a internet y más de 1.000 millones disponen de teléfonos móviles.
El Gobierno no ha podido evitar la propagación de rumores entre quienes aspiran a conocer el mayor secreto político de China: ¿Dónde está Xi Jinping?
Fuente. DIARIO EL MUNDO DE ESPAÑA


Muy buen análisis y profundo sobre esta posible realidad en China....Excelente
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