Extrovertido, carismático e
impredecible: así es Hugo Rafael Chávez Frías, que ayer consiguió su
cuarta victoria en línea en las urnas, que le permitirá, si su salud no
se interpone, mantenerse 20 años en la Presidencia de Venezuela.
Tras 14 años en el poder y un año y medio sometido a operaciones y
tratamientos para el cáncer, al presidente Chávez le esperan otros seis
años en el Palacio de Miraflores para seguir al frente del país
promoviendo su particular proyecto socialista.
Logró su tercera reelección a los 58 años, en un país claramente
polarizado entre quienes lo mantienen idolatrado, pues lo ven como un
defensor de la democracia con una gran sensibilidad social, y quienes lo
señalan de ser un dictador populista preocupado por él mismo y por
dirigir un gobierno corrupto.
Dos veces divorciado y padre de cuatro hijos, es un feroz enemigo del
"imperio yanqui"; de ahí, su cercanía con gobiernos criticados
internacionalmente, como los de Cuba, Irán y Siria. Tal vez la primera
vez que el mundo escuchó hablar de Hugo Chávez fue el 4 de febrero de
1992, cuando el entonces teniente coronel asumió la responsabilidad por
un fallido golpe de Estado.
Tras dos años en la cárcel y gracias a un sobreseimiento presidencial
a cambio de dejar el Ejército, logró la libertad. Y ahí comenzó su
carrera política. Con ese reconocimiento y con un discurso marcado por
mensajes sobre justicia social y en favor de los pobres, logró la
Presidencia en 1998.
A partir de ese momento comenzó en Venezuela la era Chávez. Una de
sus primeras ejecutorias tuvo que ver con la modificación de la
Constitución, para luego lograr que en las urnas le aprobaran la
posibilidad de la reelección. También nacionalizó diferentes sectores de
la economía.
Para sostener su proyecto socialista, se ha basado en los ingresos
petroleros, los más altos de la región, pues su producción diaria es del
orden de los 3 millones de barriles, según cifras oficiales.
El presupuesto de este año del país fue calculado en cerca de 70.000
millones de dólares. Estos recursos le han permitido a Chávez destinar
partidas importantes para programas de asistencia social en áreas de
vivienda, salud, educación, e incluso hacer aportes en bienes.
En buena medida esto es lo que le ha permitod en todos estos años
contar con el respaldo en las urnas. Desde que llegó al Palacio de
Miraflores ha tenido momentos críticos. Indudablemente, el primero fue
el fracasado golpe de Estado en su contra en el 2002, cuando durante
cerca de 48 horas estuvo por fuera del poder.
El segundo fue el año pasado, cuando trascendió que tenía cáncer.
Esto lo obligó a someterse a tres cirugías y dos tratamientos contra esa
enfermedad en apenas un año. Es tal su desconfianza que decidió que el
tratamiento se hiciera en Cuba, no solo por su seguridad personal y para
evitar cualquier filtración sobre la realidad de su enfermedad, sino
por su confianza en los médicos de la isla.
Es más, Chávez es amigo personal de Fidel Castro, a quien consulta
frecuentemente. Aunque en principio se creyó que la enfermedad le
afectaría su campaña, Chávez logró sobreponerse y con un ritmo mermado
terminó imponiéndose. El récord electoral de Chávez llama la atención.
En las 14 campañas que ha liderado desde 1998, solo perdió dos, y por
un estrecho margen. El respaldo del que goza es innegable. Así es el
recién reelegido presidente de Venezuela, un hombre que cuando niño
quiso ser beisbolista profesional; que cree que su "revolución" es la
misma que inició Simón Bolívar; que se autodefine "el hombre de las
dificultades", pero que ha demostrado en los últimos 14 años, con un
lenguaje popular y en ocasiones incendiario, que tiene el respaldo
mayoritario entre los cerca de 29 millones de venezolanos.
Aunque buena parte de su fuerza está en el petróleo con que abastece
desde Estados Unidos hasta China, nadie desconoce su liderazgo, hasta el
punto de querer incluso dirigir todo el concierto político suramericano
en torno a sus idearios bolivarianos.
Líder o caudillo, amado y odiado, Chávez estará por ahora en el poder
hasta el 2019 impulsando lo que ha denominado el 'socialismo del siglo
XXI'. Es muy seguro que seguirá con sus interminables intervenciones y
desatando todo su ímpetu contra el "imperio yanqui". Pero así es él.
Por qué ganó
Asistencialismo
Para nadie es un secreto que la gran aceptación que el presidente
Hugo Chávez tiene en los sectores populares se debe a sus programas
sociales. El mandatario ha puesto en marcha planes en las áreas de
salud, alimentación y vivienda, y hasta subsidia electrodomésticos.
Un gran líder
Ni sus más acérrimos detractores se atreven a negar que Hugo Chávez
es un gran líder. De las 14 campañas en las que ha participado solo ha
perdido dos, y por escaso margen. Además, tiene la capacidad de
despertar devoción entre sus seguidores.
Presupuesto
Solo para este año el Gobierno venezolano definió un presupuesto
cercano a los 70 mil millones de dólares, sobre los cuales el Presidente
tiene una gran injerencia. La riqueza petrolera brinda al modelo
estatista de Chávez una poderosa billetera.
Gestión en las bases
El presidente Hugo Chávez ha logrado constituir en los últimos años
una gran base afín al chavismo y que se maneja fundamentalmente con lo
que se denomina el poder comunal, al que se le brinda permanente apoyo
desde Caracas. Y siempre está conectado con la gente.
Temor a perder
Son muchos los que creyeron que si el presidente Hugo Chávez no salía
elegido, perderían una buena parte de los beneficios que el actual
Gobierno les ha ido entregado durante los últimos 14 años. Y Chávez hizo
énfasis en esto durante la campaña. Además, logró reaccionar a tiempo
al fenómeno de masas en que se convirtió Capriles, y sacudió a la
militancia que estaba demasiado confiada en la victoria.
FUENTE. diario EL TIEMPO DE BOGOTÁ



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