No fue un trago agradable para Luis Linde, (Madrid, 1945), gobernador del Banco de España desde el 11 de junio de 2012. Su visita a la Audiencia Nacional como testigo del caso Bankia hace tres semanas, le obligó a tomar algunas posiciones curiosas ante un tema tan vidrioso como la mayor crisis de una entidad española. Linde, que admitió que estaba jubilado desde febrero de 2012 cuando aceptó el cargo para el que le propuso el ministro de Economía Luis de Guindos, aterrizó con la crisis de Bankia sin resolver. Rodrigo Rato ya había dimitido y José Ignacio Goirigolzarri había tomado los mandos, pero era el momento en el que Bankia afloraba sus gigantescas pérdidas, provocando un escándalo social sin precedentes

Según las declaraciones a las que ha tenido acceso este periódico, en un momento del interrogatorio, el abogado de UPyD, Andrés Herzog, le pregunta si le causó sorpresa que el 25 de junio de 2012 (cuando el ya era el jefe de la supervisión), el FROB señalara que la valoración del grupo era de 13.650 millones negativos. Linde respondió que no. “No había estudiado las cifras antes y supuse que estaban bien hechas”. A continuación se le preguntó por la frase de Goirigolzarri sobre que en BFA-Bankia se había producido una “relevante destrucción de valor” de la que casi no había noticias hasta entonces. “¿Por qué se produjo esta situación?”, se le interrogó.
El gobernador realizó una explicación macroeconómica de la crisis financiera. “Es esencial entender que la situación económica cambió radicalmente desde el inicio de 2011 y 2012. Ningún experto consideraba que España podía entrar en una segunda recesión a inicios de 2011, algo que no había ocurrido desde la guerra civil. En 2010 todos hablaban de una recuperación. La percepción de todo el mundo cambia por esa segunda recesión. Esa es la causa esencial deldeterioro de Bankia y de otras entidades, es la mala evolución económica, que agrava la situación de los activos inmobiliarios”. Linde se alineaba así de lleno con las tesis de su antecesor, Miguel Fernández Ordóñez.
Rato presentó el 4 de mayo un plan de recapitalización, que fue aprobado por el Banco de España, aunque con condiciones. Preguntado por los detalles de este plan, Linde le quita valor desde el principio. “Eso ocurrió antes de que llegara yo. Era unPowerPoint [presentación de gráficos], un proyecto de plan de actuación, que se entregó un viernes y no se pudo analizar a fondo en un fin de semana. El lunes siguiente dimitió Rato. Luego ese plan no se discutió en el Banco de España. Eran 40 hojas con un esbozo de plan..., pero luego todo cambió por los hechos que ocurrieron”.
Entonces llegaron las preguntas sobre los descuadres de Bankia Habitat. “El Banco de España lo está estudiando de forma rigurosa y detallada. No se ha acabado, es un caso abierto. Si hay motivos para un expediente, se abrirá el expediente”, aseveró.El gobernador fue interrogado otra vez por la validez del plan de recapitalización de Rato, que exigía una inyección de 7.000 millones frente a los 19.000 que reclamó después Goirigolzarri. No quiso entrar en detalles y dijo que “el mundo se volvió más complejo y cambió todo con la intervención de Europa y el Memorándum de Entendimiento. “La línea de aquel plan se abandona completamente. Luego llega Oliver Wyman y el Banco de España se pone a trabajar con la troika”, sentenció. “¿Las desinversiones que propone Goirigolzarri son similares a las de Rato?”, se le preguntó. “Aquello era un plan sin concreciones. Un esbozo con ideas de futuro”. Estaba claro que Linde no lo considera consistente. También recordó uno de los problemas de Rato: “Bankia tenía muchísima apelación a los créditos del Banco Central Europeo y había que reducir esa necesidad con un plan realista y detallado”, señaló.
Juan Ignacio Moreno, abogado de unos accionistas particulares, le cuestionó por las cuentas limpias que se presentaron antes de salir a Bolsa, que sufrieron 8.000 millones de carga en su patrimonio unos meses después. “¿Los balances presentados a los inversores de Bankia reflejaban la imagen fiel de la compañía?”, interrogó el abogado. Linde no entró en ese resbaladizo terreno donde la contabilidad aguanta casi todo.
“Bankia tuvo que realizar provisiones porque cayó el valor de los activos. Las cuentas de Bankia se habían reformulado cuando yo llegué. Y tenían el informe limpio de la auditoría y el visto bueno de la CNMV. Yo entiendo que las cuentas reflejaban la imagen fiel”. Así acabó el interrogatorio de 42 minutos. Linde respiró y se marchó de la Audiencia.


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