martes, mayo 24, 2011

Humala solo quiere ser Humala

A mitad de la semana pasada el propio Ollanta Humala puso fin a la penúltima oportunidad que tenía para convertirse en el proyecto viable del Lula peruano.

Digamos que este proyecto vino incubándose a medias desde la primera vuelta y dando fuertes tumbos durante la segunda, en vista de que el candidato presidencial de Gana Perú nunca se desprendió de su vocación velasquista ni del estilo y vocabulario populista mandón del corte urbano de Hugo Chávez y andino de Evo Morales.

Contra el deseo de muchos intelectuales, políticos, periodistas e ideólogos de que, en efecto, Humala pudiera llegar a la victoria electoral final con todo el perfil del ex presidente brasileño, lo que salta a la vista en el líder nacionalista es su voluntad sincera y férrea de ser él mismo: una mezcla transversal e invariable del Ollanta nostálgico del velasquismo, del Ollanta de Locumba, del Ollanta del ‘andahuaylazo’, del Ollanta antisistema del 2006, del Ollanta ‘moderado’ del 2011, del Ollanta crítico del modelo económico actual, del Ollanta conciliador del mismo modelo, del Ollanta pegado a la centroizquierda, del Ollanta dispuesto a dar algunos pasos hacia la centroderecha y del Ollanta nuevamente de regreso al discurso radical.


El PSOE reta al PP a presentar una moción de censura



El PSOE ha contestado de forma inmedidata a la petición del PP de que presente una cuestión de confianza, y ha retado a este partido a que si tiene apoyos, un candidato y programa alternativo presenten ellos una moción de censura.

"Si tiene alguna duda sobre la viabilidad del Gobierno que presenten una moción de censura, que es algo que pueden hacer", ha afirmado José Antonio Alonso. Por ello, el portavoz socialista ha descartado que el Gobierno se vaya a someter a una cuestión de confianza.

En esta línea, Alonso ha insistido en que, si quiere, el PP tiene la posibilidad de presentar una moción de censura, "y a ver quién en la Cámara", aparte de los 'populares', "va a votar a Rajoy", ha dicho. Además, ha advertido al PP de que se verían obligados a "hacer explícito su programa oculto" de Gobierno, que es "radicalmente antisocial".

La moción de censura es un mecanismo que permite a la oposición exigir responsabilidad política al Gobierno, a propuesta de, al menos, la décima parte de los diputados de la Cámara, y comporta que quien promueva debe proponer un candidato alternativo a la Presidencia del Gobierno, candidatura que se somete a votación en el pleno.

Por el contrario, la cuestión de confianza la plantea el propio Gobierno sobre su programa o sobre una declaración de política general y también se somete a votación tras un debate, de manera que la confianza se entiende otorgada si logra mayoría simple.

El 'Financial Times' pide al PP que apoye las reformas del Gobierno en vez de pedir elecciones anticipadas

El diario Financial Times, el más influyente en las finanzas europeas, cree que sería un error entrar en un proceso de elecciones anticipadas en España. Un editorial publicado por el rotativo británico con el título de "la agridulce victoria de Mariano Rajoy" señala al PP que, en lugar de pedir un adelantado electoral que podría perjudicar la solvencia y la estabilidad de España, lo que debe hacer es apoyar al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que "lo ha hecho bien" y "merece otros 10 meses" para continuar con sus reformas.
El editorial principal de la edición de hoy empieza subrayando la magnitud de la derrota sufrida por los socialistas para entrar enseguida en el asunto del adelanto electoral. "El PP se apresuró a afirmar que la magnitud de su victoria ameritaba unas elecciones generales anticipadas. José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente del Gobierno español, se negó. Tenía razón para hacerlo. 

Las elecciones están previstas a solo 10 meses de distancia, y la derrota de los socialistas no representa una pérdida paralizante de la legitimidad", indica el editorial antes de añadir: "Los electores votan de manera diferente en las elecciones locales y nacionales, pero el 37,5% de los votos obtenido por el PP no le daría una mayoría [absoluta] en el Parlamento", recogiendo así la información adelantada por EL PAÍS de que una extrapolación matemática de los resultados del domingo dejarían al PP lejos de la mayoría absoluta en el Congreso y con menos diputados de los que tiene el actual Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, lo que obligaría al PP a pactos con fuerzas minoritarias y/o nacionalistas.

El PP reta a Zapatero a que se someta a una cuestión de confianza

«Ahora debe mostrar si tiene los apoyos parlamentarios», afirma Sáenz de Santamaría

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efe
La portavoz del Grupo Popular
La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, ha retado a José Luis Rodríguez Zapatero a que se someta a una cuestión de confianza porque ahora «debe mostrar si tiene los apoyos parlamentarios» tras haber perdido el favor de los ciudadanos el 22-M.

Sáenz de Santamaría no ha querido hablar en ningún momento de moción de censura, —cosa que sí ha hecho la secretaria general de su partido,María Dolores de Cospedal—, y en cambio ha desviado la atención hacia ese otro mecanismo constitucional que permite al presidente del Gobierno evaluar los apoyos que tiene en la Cámara pero que, en caso de derrota, le obliga a presentar su dimisión y convocar elecciones, que es lo que quiere evitar.

«Ha habido una derrota y debacle del PSOE. Significa que el PSOE y su proyecto han perdido la confianza de los ciudadanos. Dado que no tiene esa confianza sería el momento indicado para que muestre si tiene los apoyos necesarios, que presente una cuestón de confianza si pretende seguir gobernando», ha explicado la portavoz que cree que Zapatero «debe sacar conclusiones de la derrota».

“Ollanta buscará en calles poder perdido”


EVELYN SÁNCHEZ FIGUEROA
Tras conocerse que en varias oportunidades Ollanta Humala en sus declaraciones ha señalado que de no ganar las elecciones presidenciales denunciará que se trató de un proceso fraudulento, el ex ministro de Justicia, Alejandro Tudela Chopitea, precisó que una actitud de ese tipo no puede ser considerada menos que algo absolutamente inaceptable.

En ese sentido, considerando como una de las posibilidades que el nacionalista busque en las calles el poder que se le negó en las urnas, dijo que luego de haber avanzado como país retroceder a una vía violenta que altere el estado de derecho sería lamentable.

“Por antecedentes como los que desgraciadamente acompañan la candidatura de Humala no podría descartar al 100% que lo que no se gana en las urnas trate de ganarlo en las calles”, declaró a EXPRESO.
Tudela precisó que muy aparte de la posición que adoptan algunos no podría existir en el país voluntad de fraude ni incidencia de algo similar.

“Están llegando observadores de la OEA, las condiciones en general no permiten a nadie hablar de que se pretenda dar un fraude o una maquinaria de ese tipo. Sería antidemocrático y fascista”, aseguró.
Tudela consideró que para el 5 de junio las autoridades deberían mantenerse alertas y tomar las medidas correspondientes pese al despliegue que se conoce realizan los efectivos semanas antes del proceso electoral.


lunes, mayo 23, 2011

El castigo

El Partido Popular concentra desde ayer el mayor poder autonómico y municipal del que ha dispuesto ninguna fuerza política desde la recuperación de la democracia en España. Podrá discutirse si es más el resultado de aciertos propios que de errores ajenos, pero lo que está fuera de duda es que el partido de Mariano Rajoy asume una trascendental responsabilidad no solo ante quienes le han votado, sino también ante los ciudadanos que se han inclinado por otras opciones. En democracia, la mayoría no puede confundirse con la totalidad.

La campaña que precedió a las elecciones de ayer ha sido ensimismada y poco clarificadora. Ensimismada, porque los principales partidos se han limitado a prolongar el cruce de descalificaciones en el que llevan enzarzados en las dos últimas legislaturas. Poco clarificadora, porque el planteamiento de la campaña del que partían populares y socialistas impedía cualquier confrontación entre programas. Mientras que el PP se propuso convertir una consulta municipal y autonómica en una primera vuelta de las generales, el Partido Socialista intentó infructuosamente mantenerse en aquel terreno. Eso no le ha evitado obtener sus peores resultados en unas elecciones municipales, además de perder algunos de los gobiernos autonómicos que continuaban en sus manos.

Antes de las elecciones, los socialistas aspiraban a minimizar la imagen de derrota y para ello pretendían concentrar sus esfuerzos para obtener la victoria en muncipios y autonomías a los que concedían una poderosa carga simbólica. Ni siquiera este consuelo les fue concedido por los votantes. El Partido Socialista perdió ayer Castilla-La Mancha y la mayoría absoluta en Extremadura, dos comunidades que no han conocido un gobierno de otro signo. También perdió los Ayuntamientos de Barcelona y de Sevilla, dos ciudades que, por distintas razones, han estado estrechamente vinculadas al socialismo en España durante las tres últimas décadas. Por primera vez CiU se convierte en la primera fuerza municipal en Cataluña. Al final de la noche, el PP sumó unos 400.000 votos, mientras el PSOE sufrió una sangría de casi millón y medio.


¿Y cómo sale el PSOE de ésta?


No es exagerado decir que el PSOE está en uno de sus peores momentos de toda la etapa democrática. Con un resultado catastrófico en municipales y autonómicas, sin líder para el futuro y tan solo a unos meses de unas elecciones generales que, salvo milagro laico, conducirán al PP a la mayoría absoluta.

El problema está en cómo sale el PSOE de esta situación o, al menos, pueda tener un mínimo de reacción política, de impulso, de despertar a sus votantes.

A día de hoy, sólo puede haber tres escenarios, pero una sola realidad verdadera: las circunstancias políticas en la que están los socialistas son las peores imaginables.

Estas son las tres posibilidades que, a buen seguro, analizará hoy la Ejecutiva Federal y el próximo sábado el Comité Federal, máximo órgano del partido entre congresos, donde puede haber sorpresas.

Sólo primarias

Como si no hubiera pasado nada, los socialistas podrían optar por el plan previsto antes de la hecatombe del 22-M. Es decir, abrir de forma inmediata el proceso de primarias para elegir un candidato antes del verano que se presente a las elecciones generales que no se adelantarían. Algunos dirigentes del PSOE creen que, después de lo que ha pasado, no sirven ya "sólo unas primarias" para afrontar la situación, y que sería "un parche" que sólo conduciría a la derrota.

 
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