Las previsiones de Fátima Báñez y Cristóbal Montoro han saltado por los aires. Cuando el Gobierno presentó los presupuestos, los expertos advirtieron que las cuentas no cuadraban, sobre todo en Empleo y Seguridad Social. Las cifras lo demuestran. En los primeros siete meses del año, el gasto en prestaciones por desempleo ha crecido un 5,4%, hasta los 18.455 millones, cuando la ministra de Empleo, Fátima Báñez, y el de Hacienda, Cristóbal Montoro, habían previsto una caída del 5%.
En plena recesión, con la economía destruyendo empleo y el número de cotizantes en su nivel más bajo desde que arrancó la crisis, las cuentas públicas se complican. Las erróneas previsiones del Gobierno en cuanto al gasto en pensiones y en desempleo explican en parte que el déficit haya superado ya lo que el Gobierno preveía para todo el año, lo que ha provocado un duro plan de ajuste que incluye la subida del IVA y el recorte de las prestaciones de paro.
El gasto en prestaciones creció en el mes de julio un 8,05%, hasta 2.593,6 millones, según los datos difundidos hoy por Empleo. El crecimiento del gasto se acelera con respecto al mes anterior. Pero además, se han disparado las altas y solicitudes de nuevas prestaciones, que son el mejor indicador adelantado de la evolución futura del gasto. En julio las nuevas peticiones superaron el listón del millón de nuevas peticiones tras crecer un 23,5% con respecto al mismo mes del año pasado. Además, lo que crecen con más fuerza no son las peticiones de subsidios ni rentas de inserción, sino las solicitudes de prestaciones contributivas, las más costosas, que aumentaron un 34,4% en julio frente al mismo mes del año anterior.

