Alemania se ha opuesto a que la Unión Europea retome las negociaciones de adhesión con Turquía, que iban a comenzar la próxima semanadespués de tres años paralizadas. Este bloqueo es la primera reacción de los estados miembros a la represión violenta del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, a las protestas de miles de manifestantes.
Junto al voto en contra de Alemania, Holanda se ha abstenido en la votación de hoy, frente a la opinión favorable de retomar las negociaciones de los otros 25 socios europeos. En este caso se requiere unanimidad de todos los países para continuar con el proceso.
A nadie se le escapa el hecho de que Alemania celebra elecciones el próximo mes de septiembre y que la población turca en el país es muy numerosa. De hecho, el negociador turco con la UE, Egemen Bagis, ha reaccionando advirtiendo a la canciller, Angela Merkel, que si sigue los pasos de Nicolas Sarkozy (que se opuso firmemente a la adhesión de Turquía) sufrirá el mismo castigo en los comicios. "Aquellos que critican las prácticas en Turquía deberían echar un vistazo a lo que está pasando en sus propios países", ha dicho en declaraciones recogidas por Bloomberg.






