


Una vez más, una frontera árabe-israelí está a punto de alterarse en un hecho que cambia las perspectivas de paz del Medio Oriente de manera impredecible. La decisión del primer ministro Ariel Sharon de retirar tropas y colonos de la Franja de Gaza y de un sector de la Cisjordania está caldeando las emociones en Israel, probando la capacidad de disciplina de los palestinos y obligando a Estados Unidos a ejercer su diplomacia, poniendo en juego el plan del presidente George W. Bush para el Medio Oriente. Para los colonos judíos de Gaza, la retirada comenzará el lunes, cuando los soldados israelíes golpeen a sus puertas, ordenándoles que abandonen sus viviendas en un lapso de 48 horas. Se calcula que el operativo total demorará un mes, pero dónde concluirá, nadie lo sabe. Puede ser un preludio para la reanudación de la violencia, una acción israelí para acentuar su control de la Margen Occidental, o el inicio de un nuevo esfuerzo de paz que conduzca a la creación de un estado palestino. En días recientes, pareció disminuir la posibilidad de actos violentos. Los colonos que proyectaban una resistencia en masa aparecen ahora más contenidos. Negociadores israelíes y palestinos acordaron aumentar su cooperación en materia de seguridad. Y la Autoridad Palestina prometió emplazar unos 5000 miembros de sus fuerzas de seguridad para impedir a militantes de Hamas y de Guerra Santa Islámica que ataquen a los israelíes durante la retirada. Pero, en el largo plazo, señalan expertos, el aislamiento y la pobreza en Gaza sólo se atenuarán si la franja costera, de 42 kilómetros de largo, cesa de ser un caldo de cultivo de militantes armados. Aún así, ambos bandos no se han puesto de acuerdo sobre si Israel permitirá la existencia de un aeropuerto, un puerto, o cómo se efectuarán los cruces fronterizos a fin de facilitar a los palestinos el viaje entre Gaza y la Margen Occidental. Eso hace que algunos palestinos se pregunten si realmente está finalizando los 38 años de ocupación de Gaza por parte de los israelíes. "Si Sharon piensa cerrar las fronteras, poner un cerrojo a la Franja de Gaza y arrojar la llave, entonces, lo que conseguirá es hacerle el juego a Hamas", dijo Diana Buttu, asesora legal de la Autoridad Palestina. El gobierno de Israel dice que su retirada pone un cese definitivo a su ocupación de Gaza y que considerará la región un territorio extranjero en el cual carecerá de toda jurisdicción. Pero los palestinos dicen que eso no será cierto hasta que Israel ceda el control del mar y del espacio aéreo en Gaza, y permita el libre movimiento de personas y de bienes. Nadie sabe si esta evacuación de 8500 colonos judíos de Gaza y 500 de la parte norte de la Cisjordania conducirá a la paz. Eso depende de la capacidad de los palestinos de controlar a sus grupos armados, de la disposición de Israel a negociar una solución, en lugar de intentar imponer su agenda, y tal vez, de la decisión del gobierno estadounidense de profundizar su participación en los esfuerzos de mediación.


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