sábado, agosto 13, 2005

Olivera se va del gabinete; se rompería alianza PP-FIM



Artículo principal del diario limeño La República
EL FIN DE LA COALICIÓN? • Salida forzada de Fernando Olivera abre un nuevo capítulo en la historia del gobierno de Alejandro Toledo.• En dirigencia del FIM están convencidos de que todo es parte de un complot que habría diseñado el renunciante premier Carlos Ferrero.Escriben: Lenka Zájec y Emilio Camacho.Fotos: Pedro Abad y Christian Salazar.Fernando Olivera será uno de los cancilleres de más breve gestión en nuestra historia. Ayer por la mañana asumió la cancillería y por la noche se enteró de que ya era ministro saliente. A través de un comunicado, Palacio de Gobierno anunció anoche una “recomposición” significativa del gabinete “incluido el Ministerio de Relaciones Exteriores”. El comunicado sucedió a una larga reunión que tuvo el presidente Toledo con Olivera, en la que aquél trató de convencerlo de renunciar al cargo sin afectar la alianza del FIM con Perú Posible. Según fuentes cercanas al FIM, Toledo le habría ofrecido dos o tres carteras ministeriales a esta agrupación, a condición de que Olivera no las ocupara. El dirigente del FIM habría dicho, según fuentes cercanas a él, que no era “moneda de cambio ni vientre de alquiler”. Poco después, la reunión habría terminado en un ambiente de acritud. Luego, un indignado Olivera habría salido para reunirse con los dirigentes de su agrupación. “Quiero saber quién ha sido el autor intelectual de esta conspiración”, habría dicho Olivera, de acuerdo con fuentes dignas de crédito, en la reunión. Otros dirigentes del FIM consideraron que el desembarque de Olivera terminaba en los hechos la alianza con Perú Posible. Sin embargo, hubo también dirigentes, entre los que se mencionó a Fausto Alvarado, que habrían aconsejado calma. “Los lazos que nos unen se han aflojado”, habría dicho Alvarado, “no diría que se rompen sino se aflojan... pasamos a ser como un matrimonio con camas separadas, pero bajo el mismo techo”. Al cierre de esta edición, Olivera no parecía estar muy de acuerdo con continuar cohabitando, aunque fuera en lechos separados. Luego de hablar con Olivera, el jefe del Estado sostuvo una larga reunión con varios de sus ministros y asesores, que produjo el comunicado en el que se anunciaba la recomposición del gabinete. Participaron, entre otros, los ministros renunciantes Carlos Bruce y Juan Sheput. Pese a los vientos de ruptura, Toledo y Olivera habrían acordado volver a reunirse hoy sábado. Sin embargo, Toledo no esperó a que amaneciera y ordenó la difusión del comunicado en el que confirmaba la salida del líder del FIM. El comunicado de Palacio de Gobierno, de otro lado, confirma la renuncia del presidente del Consejo de Ministros, Carlos Ferrero, y deja las puertas abiertas a todos los ministros interesados en participar en las elecciones del 2006. Se sabe que le seguirían el paso a Carlos Ferrero: Eduardo Salhuana, Pilar Mazzeti y Ana María Romero. La permanencia del ministro de Vivienda, Carlos Bruce; de Economía, Pedro Pablo Kuczynski, y de Trabajo, Juan Sheput, dependería de que el presidente Toledo opte por uno de ellos como próximo premier.
Muerte anunciada
La salida de Olivera del gabinete comenzó a cocinarse desde las primeras horas de ayer. La bancada de Perú Posible ratificó su posición en contra de la permanencia del líder del FIM en el Ejecutivo. Al mediodía un grupo de parlamentarios se reunió en la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros convocados por Ferrero. Mientras tanto, Fernando Olivera, en ese mismo momento, asumía el cargo de canciller de manos de Manuel Rodríguez Cuadros. Eso, según fuentes que estuvieron presentes en la PCM, caldeó los ánimos oficialistas. Los legisladores de Perú Posible acordaron autorizar a uno de ellos, el controvertido Jorge Mufarech, para que respondiera al líder del FIM a través de la prensa. Y así fue. Mufarech, con aparente tono indignado, advirtió que su grupo parlamentario no daría su voto de confianza a ningún gabinete en el que se encuentre Olivera. También exigió al líder del FIM que si tiene alguna prueba contra Perú Posible o el presidente de la República que la haga pública de una vez o la guarde para siempre. La reunión en la PCM con Carlos Ferrero terminó poco antes de la dos de la tarde. Luego los parlamentarios fueron convocados por el presidente Alejandro Toledo a Palacio de Gobierno para discutir el mismo asunto.
Bruce, PPK y Ferrero
Al mediodía, el jefe del Estado sostuvo un encuentro con Carlos Bruce que se prolongó hasta las cuatro de la tarde. Trascendió que el presidente discutió con el renunciante ministro de Vivienda las posibles salidas a la crisis que enfrenta su gobierno. En el recinto palaciego también se encontraba el ministro de Economía, Pedro Pablo Kuczynski. El reloj avanzaba, y Carlos Ferrero en su viejo “Dodge” arribó a Palacio de Gobierno pasadas las tres de la tarde. La bancada de PP hizo lo propio poco después, aunque por la puerta de Desamparados. El premier saliente bajó de su auto y mientras le abrían la puerta principal para que ingrese a Palacio, se topó con un grupo de simpatizantes. Ferrero se dio tiempo para dialogar con la prensa aunque no dio detalles sobre su visita. “He venido a conversar con un amigo, con el líder de mi partido”, comentó. La reunión con Toledo duró menos de una hora. El jefe del Estado, luego, conversó con los miembros de su bancada. Para sorpresa del mandatario, ni el secretario general colegiado de su partido, Jesús Alvarado, ni el presidente del Congreso, Marcial Ayaipoma, atendieron a su llamado. Desde el viernes ambos personajes se declararon en rebeldía por el nombramiento de Olivera. Razón por la cual el presidente ordenó al congresista Alberto Cruz Loyola que ubicara y trajera a la sede del Ejecutivo a Alvarado. Cruz Loyola cumplió el encargo. Alvarado fue llevado a Palacio pero permaneció unos pocos minutos. En ese escaso tiempo reiteró su negativa a tener a Olivera como canciller. Con un escenario tan complejo, el jefe del Estado no tenía mucho margen para negociar. Los legisladores peruposibilistas criticaron que tanto Gustavo Pacheco como Olivera se arrogaran los logros del gobierno y la estabilidad del país. El presidente Toledo sólo los escuchaba. La decisión estaba cerca.
La única salida
Con las escasas alternativas que le quedaban, el presidente Toledo ensayó una última salida. Propuso que Fernando Olivera se quedara como ministro de Relaciones Exteriores hasta que se venciera el plazo para que el nuevo gabinete se presentara ante el Pleno del Congreso, antes del plazo de 30 días. Pero el plan era muy arriesgado. El propio Kuczynski, uno de los más voceados para suceder a Carlos Ferrero en el premierato, rechazó la idea. Sin premier y sin nuevos ministros, Toledo ensayó persuadir a Olivera. Al no lograrlo, le jaló la alfombra. Cerca a la medianoche le dijo adiós al aliado.

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