El suplemento Conexiones del diario El Clarín de Buenos Aires, trae un interesante artículo sobre la vulnerabilidad de quienes ejercemos el periodismo, me parece útil su lectura:
Hay una geopolítica de la muerte de los periodistas. Los países en los que la cantidad de asesinatos son mayores, padecen la irrupción no siempre absoluta pero al menos parcial de un Estado que sustituye a otro Estado. En América Latina el ranking de asesinatos de periodistas está encabezado por México, Colombia y Brasil. En los tres casos, los narcotraficantes o la guerrilla o ambas cosas han sustituido al sistema político imperante, al menos en alguna de sus regiones, y es allí donde los periodistas aparecen más vulnerables.
La sustitución dos modelos de poder, el de los narcos por ejemplo, por sobre el Estado de derecho, abre una brecha por donde se diluye la prensa libre.
De pronto, esa pulseada entre dos modelos de poder deja de ser una pugna y una antítesis, para convertirse en el oscuro fruto de una alianza entre políticos corruptos asociados con narcotraficantes o criminales.
El caso de Brasil, en donde el periodista Guilherme Portanova de la cadena O'globo de Televisión fue secuestrado la semana pasada junto a su camarógrafo, y luego liberado a cambio de que los medios emitan un video realizado por los delincuentes, es un dato no menor. Enmarca cierta tendencia a la colonización de los medios, en ese país al menos, de parte de los criminales mismos, convertidos en ese acto en editores masivos.
Continue leyendo
Hay una geopolítica de la muerte de los periodistas. Los países en los que la cantidad de asesinatos son mayores, padecen la irrupción no siempre absoluta pero al menos parcial de un Estado que sustituye a otro Estado. En América Latina el ranking de asesinatos de periodistas está encabezado por México, Colombia y Brasil. En los tres casos, los narcotraficantes o la guerrilla o ambas cosas han sustituido al sistema político imperante, al menos en alguna de sus regiones, y es allí donde los periodistas aparecen más vulnerables.
La sustitución dos modelos de poder, el de los narcos por ejemplo, por sobre el Estado de derecho, abre una brecha por donde se diluye la prensa libre.
De pronto, esa pulseada entre dos modelos de poder deja de ser una pugna y una antítesis, para convertirse en el oscuro fruto de una alianza entre políticos corruptos asociados con narcotraficantes o criminales.
El caso de Brasil, en donde el periodista Guilherme Portanova de la cadena O'globo de Televisión fue secuestrado la semana pasada junto a su camarógrafo, y luego liberado a cambio de que los medios emitan un video realizado por los delincuentes, es un dato no menor. Enmarca cierta tendencia a la colonización de los medios, en ese país al menos, de parte de los criminales mismos, convertidos en ese acto en editores masivos.
Continue leyendo


No hay comentarios.:
Publicar un comentario