El país se encuentra nuevamente al borde del enfrentamiento debido a las posiciones irreductibles del oficialismo y la oposición, que dejaron en manos de la presión social la solución de los conflictos, coincidieron en señalar ayer los analistas políticos Antonio de Chazal y Ximena Costa. “Hay un riesgo de confrontación civil porque el Gobierno está dejando que la presión callejera sea la que decida. Ya lo han dicho, que los movimientos sociales van a tomar las decisiones, de tal manera que están renunciando al ejercicio de la autoridad legítima”, reflexionó Costa. Para la especialista, el hecho de que el control de la situación “pase a depender de los sectores sociales y políticos en las calles y en las carreteras, y ya no en mecanismos institucionales”, puede provocar que se reproduzcan hechos como los ocurridos hace un mes en Huanuni (Oruro), donde cooperativistas mineros y asalariados se enfrentaron dejando varios muertos. “Lamentablemente Huanuni se puede reproducir con sus muertos”.
En la misma línea, De Chazal aseveró que “cuando hay diferentes sectores que están alineándose en uno y otro bando y que están como preparándose para una situación de enfrentamiento, entonces la situación se torna conflictiva y se expresa en el desgaste del sistema político. Hay inestabilidad, se lanzan señales al mundo de que Bolivia otra vez se encuentra casi en un escenario de confrontación”. Para los dos expertos, la situación se complica aún más debido a que en esta coyuntura es difícil hablar de instituciones que puedan mediar en el conflicto. Costas señaló que las instituciones que acostumbraban intervenir en estos casos, como el Defensor del Pueblo, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos y la Iglesia Católica, han sido deslegitimadas por alguna de las partes que están en conflicto. Para la analista, el problema comenzó cuando se vulneró la Ley de convocatoria a la Asamblea Constituyente. Por tanto, “la solución es que se restituya el orden institucional dentro de la democracia”, opinó la analista. De Chazal consideró que tanto los oficialistas como los opositores deben dejar de lado “la soberbia” para dar paso al diálogo, que en su opinión debería surgir por iniciativa del Gobierno y ser conducido por él. La evaluación la hizo antes de conocer que el oficialismo y la oposición lograron un acercamiento para el diálogo, en una reunión de jefes de bancada promovida por la Vicepresidencia de la República. Hasta ayer, los sectores en conflicto habían cerrado toda posibilidad de ceder posiciones.

Soluciones
Gobierno • De Chazal considera que el Ejecutivo debe convocar y dirigir el diálogo, porque tiene la capacidad y la posibilidad de hacerlo.
Respeto • Para Costas, la solución al conflicto pasa por el respeto a la Ley de convocatoria a la Asamblea Constituyente, porque así se demostraría el respeto al orden institucional.
Respeto • Para Costas, la solución al conflicto pasa por el respeto a la Ley de convocatoria a la Asamblea Constituyente, porque así se demostraría el respeto al orden institucional.
Fuente: Diario La Razón de Bolivia


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