Tras una primera jornada infructuosa, la canciller alemana, Angela Merkel, mantiene esta mañana una serie de entrevistas bilaterales para sacar adelante un acuerdo sobre la reforma institucional de la UE que saque a la Unión de la crisis. Merkel se entrevista con los líderes de Reino Unido y Polonia, los dos países que más se oponen al nuevo diseño de la estructura institucional de la UE. Con el apoyo de España, Francia e Italia, Merkel intentará presentar un texto de consenso esta misma tarde, en función del resultado de sus reuniones.
Merkel tiene una agenda apretada esta mañana, plagada de encuentros bilaterales, entre ellos con el presidente de Polonia, Lech Kaczynski, y el primer ministro británico, Tony Blair, los dos países que hasta ahora han puesto más objeciones a su propuesta de nuevo Tratado que dote a la UE de una nueva estructura y funcionamiento. Polonia se opone al sistema de doble mayoría para la toma de decisiones (55% de estados más 65% de población), que considera que da demasiado peso a Alemania. El encuentro entre Merkel y Kaczynski no ha dado como resultado avances significativos, según fuentes diplomáticas polacas. Según fuentes europeas, Merkel ha ofrecido a Polonia una variación del sistema de doble mayoría para que los Estados medianos, si bien no puedan formar una minoría de bloqueo de las decisiones, puedan forzar aplazamientos.
Por el otro lado, Londres mantiene sus cuatro líneas rojas: se opone a que el derecho comunitario tenga primacía sobre el británico, no quiere que un ministro de Exteriores europeo merme la política exterior británica, no quiere modificar su legislación en temas de Justicia e Interior y rechaza reducir los ámbitos en los que un Estado miembro podrá imponer su veto.

La canciller alemana, a su llegada esta mañana a la Cumbre.- EFE
En una breve declaración a su llegada a la cumbre, Merkel ha reconocido que aún "hay problemas que resolver", pero que "todo el mundo está trabajando duro" para lograr un acuerdo. También ha explicado que no tiene intención de presentar un nuevo texto de compromiso hasta ver el resultado de sus entrevistas bilaterales. "A las 13.00 celebraremos el almuerzo; no prevemos un nuevo texto por el momento, sino que aprovecharemos la comida para intercambiar puntos de vista", ha dicho.
Por el otro lado, Londres mantiene sus cuatro líneas rojas: se opone a que el derecho comunitario tenga primacía sobre el británico, no quiere que un ministro de Exteriores europeo merme la política exterior británica, no quiere modificar su legislación en temas de Justicia e Interior y rechaza reducir los ámbitos en los que un Estado miembro podrá imponer su veto.

La canciller alemana, a su llegada esta mañana a la Cumbre.- EFE
En una breve declaración a su llegada a la cumbre, Merkel ha reconocido que aún "hay problemas que resolver", pero que "todo el mundo está trabajando duro" para lograr un acuerdo. También ha explicado que no tiene intención de presentar un nuevo texto de compromiso hasta ver el resultado de sus entrevistas bilaterales. "A las 13.00 celebraremos el almuerzo; no prevemos un nuevo texto por el momento, sino que aprovecharemos la comida para intercambiar puntos de vista", ha dicho.
Apoyo a Merkel
España, Francia e Italia tomaron ayer la iniciativa de formar un frente común en apoyo de Merkel, para tratar de impedir que las reclamaciones del Reino Unido y Polonia conduzcan a la reapertura de las reformas de la Unión Europea que se acordaron en el proyecto de Constitución de 2004. Hoy, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mantendrá también reuniones bilaterales con Blair y con el primer ministro de Portugal, Jose Socrates. Además, intenta cerrar un encuentro con el presidente polaco y con el presidente de la Comisión, Jose Manuel Durao Barroso. Entre otras modificaciones, el documento alemán rebaja el nivel del tratado (ya no será una Constitución) y tampoco incluye las menciones a los símbolos de la UE (himno, bandera y lema). También plantea modificar la denominación del futuro "ministro" de Exteriores. Además, prevé la creación de un presidente estable para la UE, elegido por dos años y medio; la introducción de un sistema de voto que privilegia a los países más poblados, empezando por Alemania; la reducción de la capacidad nacional de veto y la reducción del tamaño de la Comisión Europea, que dirige desde Bruselas las políticas comunes.
España, Francia e Italia tomaron ayer la iniciativa de formar un frente común en apoyo de Merkel, para tratar de impedir que las reclamaciones del Reino Unido y Polonia conduzcan a la reapertura de las reformas de la Unión Europea que se acordaron en el proyecto de Constitución de 2004. Hoy, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mantendrá también reuniones bilaterales con Blair y con el primer ministro de Portugal, Jose Socrates. Además, intenta cerrar un encuentro con el presidente polaco y con el presidente de la Comisión, Jose Manuel Durao Barroso. Entre otras modificaciones, el documento alemán rebaja el nivel del tratado (ya no será una Constitución) y tampoco incluye las menciones a los símbolos de la UE (himno, bandera y lema). También plantea modificar la denominación del futuro "ministro" de Exteriores. Además, prevé la creación de un presidente estable para la UE, elegido por dos años y medio; la introducción de un sistema de voto que privilegia a los países más poblados, empezando por Alemania; la reducción de la capacidad nacional de veto y la reducción del tamaño de la Comisión Europea, que dirige desde Bruselas las políticas comunes.
Continue leyendo el artículo del diario El País de España


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