A casi un año de haber asumido el gobierno, el presidente Alan García concentra en Lima un severo 61% de desaprobación, mientras su aprobación baja a 32%. Su desgaste es por el desencanto en los segmentos más bajos de la sociedad. "El Presidente mantiene un importante desgaste por esta coyuntura de protestas. Pero el tema viene de más atrás, por las expectativas que depositó en sectores bajos", señaló Hernán Chaparro, responsable de la encuestadora Conecta Asociados, que realizó el estudio en Lima. Chaparro asegura que los sectores D y E no perciben cambios en su economía ni tampoco en los servicios públicos, como educación o salud. Ello se concatena con la serie de protestas sociales. "Si esta situación de desencanto continúa, le hará gran mella al gobierno porque existe la sensación de falta de reacción. La gente termina sintiendo que García es más autocrático que al comienzo y que el gobierno está más concentrado en lanzar cortinas de humo", explicó el analista.
También el Congreso
Según la muestra, el 23% calificaba de "bueno" al gobierno en sus primeros cien días, pero esta cifra bajó a 15% ahora. Pero no solo el Ejecutivo bajó sus porcentajes de aceptación. El Congreso y el Poder Judicial mantienen las mismas aprobaciones bajas que en el gobierno anterior. "En julio del 2006, el Congreso tenía 16%, en setiembre –gestión de Mercedes Cabanillas– subió a casi 50% y ahora bajó a 19%. Había expectativas con Cabanillas, pero los escándalos y la gestión del Ejecutivo que le rebota, terminan incidiendo", señaló Chaparro. Dijo no creer que estas cifras varíen mucho después del mensaje presidencial del 28 de julio. "El gobierno debe restablecer su relación con la ciudadanía, para recuperar credibilidad", concluyó.

Fuente: Diario La República de Lima


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