La corrida global en los mercados se profundizó ayer, haciendo sobrevolar sobre las principales plazas financieras del mundo el fantasma de un crac generalizado, lo que obligó a los bancos centrales más importantes del planeta a coordinar políticas para liberar recursos. El objetivo: dosificar la ola de liquidaciones de toda clase de activos en un intento por acotar el riesgo de quiebras indiscriminadas.
La dimensión de la crisis queda a la vista en un dato: los bancos centrales de Europa, Estados Unidos, Japón y Canadá debieron inyectar la friolera de 323.300 millones de dólares en los mercados en apenas 48 horas, un monto que equivale casi al doble del tamaño de la economía argentina, medida a precios corrientes.
El grueso de la asistencia corrió por cuenta del Banco Central Europeo, que a los 94.800 millones volcados anteayer (una cifra que terminó de convencer a los operadores sobre la magnitud que podría tener la crisis), debió agregar ayer otros 61.010 millones, con lo que giró a bancos y fondos el equivalente a US$ 214.500 millones en sólo dos días.
A la acción de rescate debió sumarse con mayor presencia la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed, según sus siglas en inglés). La entidad, que en la jornada previa había liberado unos 24.000 millones de dólares, no sólo redobló la apuesta ayer al volcar un total de 38.000 millones (una suma equivalente al 90% de las reservas argentinas), sino que emitió una declaración comprometiéndose a entregar "suficientes fondos para prevenir sobresaltos", en un intento por calmar a los mercados.
La dimensión de la crisis queda a la vista en un dato: los bancos centrales de Europa, Estados Unidos, Japón y Canadá debieron inyectar la friolera de 323.300 millones de dólares en los mercados en apenas 48 horas, un monto que equivale casi al doble del tamaño de la economía argentina, medida a precios corrientes.
El grueso de la asistencia corrió por cuenta del Banco Central Europeo, que a los 94.800 millones volcados anteayer (una cifra que terminó de convencer a los operadores sobre la magnitud que podría tener la crisis), debió agregar ayer otros 61.010 millones, con lo que giró a bancos y fondos el equivalente a US$ 214.500 millones en sólo dos días.
A la acción de rescate debió sumarse con mayor presencia la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed, según sus siglas en inglés). La entidad, que en la jornada previa había liberado unos 24.000 millones de dólares, no sólo redobló la apuesta ayer al volcar un total de 38.000 millones (una suma equivalente al 90% de las reservas argentinas), sino que emitió una declaración comprometiéndose a entregar "suficientes fondos para prevenir sobresaltos", en un intento por calmar a los mercados.


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