Siga leyendo el artículo de Martín Kanenguiser de la Redacción de LA NACION
Con la difícil tarea de calmar a los mercados, el Gobierno extenderá el plan de recompra de bonos de la deuda hasta fines de año para "limpiar" los vencimientos pendientes hasta fines de 2009.
Fuentes oficiales indicaron a LA NACION que la táctica informal de la última semana se transformó en estrategia: una vez por semana, el Ministerio de Economía anunciaría licitaciones para ampliar las operaciones de recompra. Desde su inicio, el lunes de la semana pasada, éstas sólo se realizaron en el mercado secundario.

Los funcionarios de la cartera que conduce Carlos Fernández (que enfrenta rumores que ponen en duda su continuidad) y el Banco Central comprendieron que ésta será una batalla larga y no un mero ataque de algunos días. Por lo tanto, buscarán demostrar "previsibilidad" y no sólo intervenciones espasmódicas, ya que varios analistas expresaron dudas respecto de la espalda oficial para mantener el rescate de bonos por mucho tiempo.
"La intención es demostrar que este programa no tiene un techo, que puede durar hasta fin de este año y que sigue vigente la intención de despejar los vencimientos pendientes hasta fines de 2009", expresaron las fuentes. Datos del Ministerio de Economía procesados por el estudio Bein & Asociados muestran que los vencimientos de capital e intereses ascienden a US$ 4811 millones en el tercer trimestre de este año y a US$ 4880 millones en el cuarto, mientras que en 2009 sumarán 19.104 millones de dólares.
Los pasos por seguir se definieron ayer en una reunión entre el jefe de Gabinete, Sergio Massa; el presidente del Banco Central, Martín Redrado, y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino. Los funcionarios optaron por este plan en un contexto de creciente desconfianza sobre los números oficiales de inflación y de dudas sobre la solvencia de las cuentas públicas.
Las fuentes consultadas aclararon que estas acciones financieras deberán ser complementadas por cambios más importantes para tener éxito: recuperar la credibilidad del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) -acción que seguramente será mucho más tímida que la que espera el mercado- y una rebaja importante en los subsidios destinados a mantener bajas las tarifas (funcionarios ambiciosos hasta hablan de recortar un 30% del total en 18 meses).
Con la difícil tarea de calmar a los mercados, el Gobierno extenderá el plan de recompra de bonos de la deuda hasta fines de año para "limpiar" los vencimientos pendientes hasta fines de 2009.
Fuentes oficiales indicaron a LA NACION que la táctica informal de la última semana se transformó en estrategia: una vez por semana, el Ministerio de Economía anunciaría licitaciones para ampliar las operaciones de recompra. Desde su inicio, el lunes de la semana pasada, éstas sólo se realizaron en el mercado secundario.

Los funcionarios de la cartera que conduce Carlos Fernández (que enfrenta rumores que ponen en duda su continuidad) y el Banco Central comprendieron que ésta será una batalla larga y no un mero ataque de algunos días. Por lo tanto, buscarán demostrar "previsibilidad" y no sólo intervenciones espasmódicas, ya que varios analistas expresaron dudas respecto de la espalda oficial para mantener el rescate de bonos por mucho tiempo.
"La intención es demostrar que este programa no tiene un techo, que puede durar hasta fin de este año y que sigue vigente la intención de despejar los vencimientos pendientes hasta fines de 2009", expresaron las fuentes. Datos del Ministerio de Economía procesados por el estudio Bein & Asociados muestran que los vencimientos de capital e intereses ascienden a US$ 4811 millones en el tercer trimestre de este año y a US$ 4880 millones en el cuarto, mientras que en 2009 sumarán 19.104 millones de dólares.
Los pasos por seguir se definieron ayer en una reunión entre el jefe de Gabinete, Sergio Massa; el presidente del Banco Central, Martín Redrado, y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino. Los funcionarios optaron por este plan en un contexto de creciente desconfianza sobre los números oficiales de inflación y de dudas sobre la solvencia de las cuentas públicas.
Las fuentes consultadas aclararon que estas acciones financieras deberán ser complementadas por cambios más importantes para tener éxito: recuperar la credibilidad del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) -acción que seguramente será mucho más tímida que la que espera el mercado- y una rebaja importante en los subsidios destinados a mantener bajas las tarifas (funcionarios ambiciosos hasta hablan de recortar un 30% del total en 18 meses).


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