miércoles, octubre 08, 2008

Un debate clásico entre McCain y Obama

John McCain y Barack Obama intercambiaron golpes en tema tras tema durante su segundo debate ayer, pero ninguno logró derribar al otro y mucho menos noquearlo.

Los partidarios de Obama seguro dirán que McCain fue el agresor, continuando una línea de ataque que el candidato republicano tomó el lunes, después de casi un mes a la zaga de Obama en las encuestas nacionales. McCain provocó las críticas y contracríticas ayer cuando mencionó a Freddie Mac y Fannie Mae, los gigantes hipotecarios que el gobierno federal rescató el mes pasado. "Pero ellos son los que, con el aliento del senador Obama y sus compinches y amigos en Washington, los que emitieron esos préstamos de alto riesgo a la gente que nunca podía darse el lujo de pagarlos'', dijo McCain. Entonces agregó: "El senador Obama fue el segundo mayor beneficiario de dinero de Fannie Mae y Freddie Mac en la historia, en la historia''. McCain tenía una mirada hostil, como si retara al nominado demócrata a ripostar.

Obama estaba listo. Pero tengo que aclarar algo en la historia de McCain, no sorprendentemente. Comprendamos, primero que todo, que el mayor problema de toda esta situación fue la desregulación del sistema financiero. "El senador McCain, hace tan poco tiempo como en marzo, se preció de ser un desregulador''.

Ese intercambio fijó el tono de la noche. Obama dijo que McCain estaba dispuesto a que los millonarios del país siguieran disfrutando de las bajas tasas fiscales que el gobierno del presidente Bush logró aprobar en el Congreso el el 2001 y el 2003.

McCain insistió en que no le había reducido los impuestos a nadie, sólo permitido que esas tasas, que deben expirar el primero de enero del 2011, continúen.

McCain probablemente estaba más en su elemento en este estilo de debate. Ha salido ganando con este formato durante años. Sus docenas de reuniones de este tipo en escuelas secundarias y estaciones de bomberos de New Hampshire lo catapultaron a la fama nacional y una gran victoria en la primera primaria del país ese año y en 2008.

Pero Obama, criticado por algunos en el primer debate por ser demasiado reservado y tieso, también pareció sentirse cómodo con el formato, así que los dos candidatos intercambiaron críticas sin parar, pero como dos profesionales. Nunca levantaron la voz, las expresiones faciales fueron en ocasiones impacientes pero sin llegar a extremos.

Fue un debate político clásico, un mapa detallado para los electores que todavía tratan de decidir por quién votarán.

Siga leyendo el artículo del diario El Nuevo Herald de Miami

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

 
Libardo Buitrago / Blog © 2013 | Designed by RA