Cientos de miles de guatemaltecos salieron ayer a las calles en dos manifestaciones opuestas: una para pedir justicia por el asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg y otra en apoyo del presidente Alvaro Colom, acusado por aquél en un video de estar detrás de su muerte, en medio de fuertes medidas de seguridad para evitar confrontaciones.

Cerca de 35.000 personas se juntaron en la plaza Italia, frente a la Alcaldía capitalina, vestidas de blanco para pedir justicia no sólo por la muerte de Rosenberg hace una semana, sino para que se ponga fin a la impunidad en un país donde el 98% de los crímenes quedan sin esclarecer.
A poco más de un kilómetro, en la plaza de la Constitución, otras miles de personas, también 35.000 según los organizadores, traídas de todo el país se concentraron en una manifestación convocada por la Unidad Nacional de la Esperanza, el partido del gobierno, para apoyar a Colom, que vive las horas más bajas en popularidad de sus 16 meses en la presidencia.
Colom, su esposa Sandra Torres y el secretario privado del mandatario, Gustavo Alejos, así como varios empresarios, fueron acusados por Rosenberg de ser los responsables de su muerte, en un video grabado tres días antes de su asesinato -el pasado domingo- generando una de las peores crisis en la historia contemporánea de Guatemala.
Como una bola de nieve han ido creciendo a lo largo de los últimos días las protestas espontáneas de guatemaltecos que reclaman justicia y que pare la violencia y la inseguridad, que dejan una media de 17 muertos diarios, convirtiendo al país en uno de los más peligrosos del mundo. "Si no velan por nosotros, tendremos que hacerlo nosotros", dijo Oscar Díaz, uno de los cuatro jóvenes que empezó este movimiento ciudadano, después de que saliera a la luz el video de Rosenberg, cuyos familiares y amigos también le rindieron ayer un homenaje.
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Cerca de 35.000 personas se juntaron en la plaza Italia, frente a la Alcaldía capitalina, vestidas de blanco para pedir justicia no sólo por la muerte de Rosenberg hace una semana, sino para que se ponga fin a la impunidad en un país donde el 98% de los crímenes quedan sin esclarecer.
A poco más de un kilómetro, en la plaza de la Constitución, otras miles de personas, también 35.000 según los organizadores, traídas de todo el país se concentraron en una manifestación convocada por la Unidad Nacional de la Esperanza, el partido del gobierno, para apoyar a Colom, que vive las horas más bajas en popularidad de sus 16 meses en la presidencia.
Colom, su esposa Sandra Torres y el secretario privado del mandatario, Gustavo Alejos, así como varios empresarios, fueron acusados por Rosenberg de ser los responsables de su muerte, en un video grabado tres días antes de su asesinato -el pasado domingo- generando una de las peores crisis en la historia contemporánea de Guatemala.
Como una bola de nieve han ido creciendo a lo largo de los últimos días las protestas espontáneas de guatemaltecos que reclaman justicia y que pare la violencia y la inseguridad, que dejan una media de 17 muertos diarios, convirtiendo al país en uno de los más peligrosos del mundo. "Si no velan por nosotros, tendremos que hacerlo nosotros", dijo Oscar Díaz, uno de los cuatro jóvenes que empezó este movimiento ciudadano, después de que saliera a la luz el video de Rosenberg, cuyos familiares y amigos también le rindieron ayer un homenaje.
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