La extraordinaria decisión del Banco Central Europeo (BCE) de comprar bonos soberanos ha aliviado la presión sobre las economías más débiles de la zona euro, pero el temor a posibles cesaciones de pagos sigue amenazando a los mercados financieros.
Las ventas de bonos de Irlanda y España, programadas para esta semana, pondrán a prueba las nuevas medidas de emergencia del BCE. La entidad comenzó a comprar los bonos de Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia el lunes pasado. Aunque no hay datos oficiales, se estima que el BCE habría comprado bonos por cerca de 7.000 millones de euros el lunes (US$8.670 millones), para luego reducir el monto a lo largo de la semana. El jueves, habría gastado 2.000 millones de euros, según los cálculos del banco holandés ING Groep NV.
A pesar de las turbulencias del viernes, el panorama ha mejorado para las economías más afligidas de la zona euro desde que el BCE empezara a implementar su plan. La prima adicional que Portugal le debe ofrecer a los inversionistas interesados en sus bonos en lugar de los ultraseguros bonos alemanes cayó abruptamente a cerca de dos puntos porcentuales el viernes, una señal de que los temores de los inversionistas se han aliviado.
El jueves, Italia recaudó 5.000 millones de euros mediante una emisión de deuda, otra señal de que han disminuido las tensiones en los mercados de bonos. Portugal tuvo una colocación exitosa el miércoles. Los analistas, sin embargo, advierten que tales mejoras podrían resultar efímeras, lo que podría obligar al BCE a seguir comprando deuda soberana para apuntalar los mercados hasta que se estabilice la demanda de los inversionistas privados. Eso, a su vez, podría tener serias consecuencias de largo plazo al intensificar las dudas de que las compras del BCE generen presiones inflacionarias o socaven un euro ya debilitado.
"El mercado ha desarrollado un hábito de exigir más, sin importar cuánto se les ha dado", señala Georg Grodzki, analista de la gestora de fondos londinense Legal & General Investment Management. Grodzki afirma que el BCE sólo está postergando los problemas de deuda de los países y mermando su propia credibilidad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario