martes, noviembre 04, 2008

Obama consigue su primera victoria en estas elecciones

La primera victoria de Barack Obama ya se ha producido. Pocas horas antes de que abran las urnas en todo el país, el pequeño pueblo de Dixville Notch, de tan sólo 75 habitantes y ubicado en New Hampshire, ha proclamado vencedor al candidato demócrata al lograr 15 de los 21 votos posibles para esta elección.




La población de esta localidad, tradicionalmente republicana, comenzó a votar a medianoche del martes, según informaciones de la CNN. Pero, por primera vez desde 1968, sus habitantes optaron mayoritariamente por la opción demócrata, algo que casualmente podría repetirse en algunos de los Estados más representativos, si se cumplen los sondeos. Obama ha obtenido 15 votos frente a los 6 de John McCain.

Dixville Notch comenzó con esta curiosa tradición de adelantarse a todo el país en 1960 y a ella se sumó en 1996 Hart's Location, otro pueblo también de New Hampshire.

Este adelanto despierta la atención de los medios y, si se cumple lo sucedido en los dos últimos comicios, cuando George W. Bush logró el respaldo mayoritario de los electores de esta localidad, Obama podría convertirse en el próximo presidente de Estados Unidos.

Fuente: Diario El País de España

Las tradiciones que fijan el día de los comicios

Desde hace más de 150 años, los estadounidenses celebran la elección el martes después del primer lunes de noviembre. Los estadounidenses votan en noviembre desde que eligieron a John Adams, su segundo Presidente, en 1796, y sufragan el martes después del primer lunes de ese mes desde 1844, cuando James K. Polk fue elegido. Más de un siglo después de ser adoptadas, estas normas pueden parecer caprichosas, pero hay razones específicas que las fundamentan.

¿Por qué noviembre?

El Congreso estadounidense decretó en 1792 que la votación presidencial sería en noviembre, cuando la actual superpotencia tenía sólo 16 años de existencia y trece estados, mayoritariamente rurales, en vez de cincuenta. En ese entonces, noviembre era el mes más propicio para votar, ya que coincidía con el fin de las cosechas de otoño. Además, el clima templado de esta época, justo antes de las tormentas de invierno, era ideal para que los ciudadanos pudieran sobrellevar los difíciles viajes hacia los centros de votación, por caminos tortuosos, que en ocasiones ni siquiera estaban demarcados.

¿Por qué el martes?

La decisión tomada en 1844 de que todos los estados debían votar "el primer martes de cada noviembre" se debió a la llegada del ferrocarril y el telégrafo. Con el avance en las comunicaciones, los electores eran influenciados al saber el resultado de los estados que realizaban antes sus elecciones. Se eligió el martes nuevamente pensando en la sociedad de esa época. Los ciudadanos requerían de tres días: un día para llegar a su centro de votación, uno para sufragar y otro para volver. Como en esa época se trabajaba los sábados, y los domingos estaban reservados para la religión, se concluyó que el lunes era el mejor día para que los ciudadanos empezaran su viaje. Sin embargo, legisladores apuntaron que, si seguían este método, en algunos años habría más de los 34 días requeridos por la ley electoral entre el primer martes de noviembre y el primer miércoles de diciembre, cuando se reúne el colegio electoral. Además, querían evitar que la votación cayera en el día de Todos los Santos, por ser una festividad religiosa. Por eso, la ley fue reformulada en 1845 para precisar que la fecha de votación debía ser el martes inmediatamente posterior al primer lunes de noviembre.

Siga leyendo el artículo del diario El Mercurio de Santiago

EE UU elige hoy entre pasado y futuro



Concluida la más larga y apasionante campaña electoral de la historia, el pueblo estadounidense está obligado hoy a optar entre un cambio sin precedentes que promete dibujar un nuevo escenario en este país y en el mundo o una ligera corrección del rumbo seguido en los últimos años.

Concluida la más larga y apasionante campaña electoral de la historia, el pueblo estadounidense está obligado hoy a optar entre un cambio sin precedentes que promete dibujar un nuevo escenario en este país y en el mundo o una ligera corrección del rumbo seguido en los últimos años. Barack Obama y John McCain representan dos visiones distintas de la vida y de la política, dos generaciones. Ambos son, en diferente medida, símbolos de la grandeza de esta nación. Pero, mientras McCain basa su credibilidad y su fuerza en el pasado, Obama es el mejor testimonio posible del futuro.

Con todos sus altibajos y con todas sus dificultades, esta campaña ha permitido descubrir a dos grandes personalidades. Una, la de McCain, más conocida. Su leyenda de preso en Vietnam, su tradición de independencia, de contestación y de honestidad intelectual, estaban acreditadas desde hacía tiempo y, probablemente, conseguirán sobrevivir a una campaña republicana muy mal diseñada estratégicamente; otra, la de Obama, desconocida para el gran público. Pero hoy su figura esbelta y su voz de barítono forman parte de la cotidianidad de los norteamericanos, que han descubierto en estos casi dos años a un político tranquilo, bien preparado y, en última instancia, confiable.

"Las encuestas hablan de un electorado que ha llegado a la conclusión de que Obama será un buen presidente. Las dudas que prevalecían al principio se han desvanecido", afirma Peter Hart, el responsable de la encuesta publicada ayer por The Wall Street Journal que le da al candidato demócrata ocho puntos de ventaja.

Es relevante el hecho de que también puede deducirse de la mayoría de las encuestas que McCain sería un gran presidente. Aunque éste ha ofrecido algunos perfiles inquietantes en la campaña, como su carácter impulsivo y su pasividad al aceptar el juego sucio. Pero los ciudadanos parecen retener todavía la imagen del político que apareció el sábado por la noche en el programa de televisión Saturday Night Live riéndose de sí mismo, de su partido y de su campaña, un político entrañable a quién es fácil querer.

No ha sido ésta una batalla entre el bueno y el malo. No llegan hoy los estadounidenses a las urnas con la duda sobre qué figura les ha inspirado o cuál merece más confianza. Obama es el claro favorito a la victoria, no porque su rival haya fracasado, sino porque él representa el futuro y McCain, por su edad, por su historia, por su mensaje, es el pasado. Un pasado no necesariamente aborrecido por electores o, al menos, no en todas sus facetas. Hay aspectos del patriotismo y la entrega de McCain que muchos votantes de Obama admiran y quisieran incluso ver en su propio candidato.

Pero el tiempo en el que McCain le ha tocado pedir la confianza a sus conciudadanos para ser presidente no es su tiempo; es el tiempo de Obama. Desde el 11 de septiembre de 2001 hasta la fecha han pasado demasiadas cosas -demasiadas cosas malas- como para que los norteamericanos no deseen pasar la página.

La popularidad del Gobierno de George W. Bush es raquítica -poco más del 20%- y el empacho de conservadurismo (especialmente de sus expresiones más toscas, como Guantánamo, las torturas, las escuchas telefónicas, la invasión permanente del espacio privado, los abusos de poder, la indiferencia ante el dolor de Nueva Orleans, la insensibilidad ante el deterioro de las condiciones económicas) resulta evidente.

El senador McCain no ha estado ligado a todas esas políticas. Incluso ha sido detractor de algunas de ellas. Pero su etiqueta partidista le pesa hoy más de lo que él quisiera, y su propia biografía no deja de ser una muestra de aquellos tiempos que millones de norteamericanos quieren dejar atrás.

La alternativa que encuentran no es fácil: un negro con escasísima experiencia, hijo de un inmigrante que se desentendió de él cuando era niño, con un nombre suajili y un segundo apellido tan explosivo en esta época como Husein.


Siga leyendo el artículo del diario El País de España

McCain, Obama on blitz through battleground states on final day

Sens. Barack Obama and John McCain stumped into the early morning in their last efforts to sway voters before they go to the polls hours later on Tuesday.



Sen. John McCain greets supporters in Tampa, Florida, on Monday.

1 of 2 more photos » "I only have one word for you: tomorrow," Obama said at his final rally. "After decades of broken politics, eight years of failed policies, 21 months of campaigning, we are less than one day away from bringing change."

The final major rally in Manassas, Virginia, on Monday night, marked the 20th time his campaign has stumped in Virginia.

Sen. Joe Biden will also visit the state Tuesday when the polls open. Obama's plane landed in Chicago after 1 a.m. ET Tuesday. He made no more campaign stops, however, ending a difficult day that began with news of his grandmother's death.

McCain campaigned until nearly 3 a.m. ET, concluding in Prescott, Arizona.

McCain rallied on the steps of the courthouse, where his hero Barry Goldwater launched his 1964 presidential bid. The site is also where McCain always makes his final stop in his Senate campaigns. Earlier Monday, Sen. John McCain called on Pennsylvania to help him erase his deficit in the polls and score an upset over Sen. Barack Obama. "Just one day left until we take America in a new direction. We need to win in Pennsylvania and tomorrow, with your help, we will win," McCain said, pounding his fist on the podium at an event in Moon Township. Volunteer, knock on doors, get your neighbors to the polls. I need your vote," he said.

Obama leads McCain by 8 percentage points in Pennsylvania, 51 percent to 43 percent, according to CNN's latest average of state polls. Watch Obama's last rally, in Virginia »

McCain's campaign has said it is buoyed by its internal numbers not showing up in public polling.

Escenarios para la noche más esperada

Cientos de encuestas coinciden desde hace semanas en que Barack Obama ganará esta noche las elecciones. Sin embargo, la complejidad del mecanismo electoral estadounidense no permite predecir a qué hora podrá proclamar su victoria ni por cuánta ventaja. Todo ello suponiendo que John McCain no pulverice los pronósticos y emule a Harry Truman en otro histórico vuelco de última hora.






Más allá de la intención de voto a escala nacional -que sirve para poco; véase Al Gore 'vs.' George W. Bush-, ambos candidatos estarán pendientes del recuento en los estados clave para intentar alcanzar la cifra mágica de los 270 delegados en el Colegio Electoral. Obama llega al 'día D' con un mínimo de 228 compromisarios garantizados en el promedio de RealClearPolitics, frente a 118 de McCain. ¿Cómo se repartirán los casi 200 restantes?

¿Brevedad o incertidumbre?
A las 00.00 horas del miércoles (hora peninsular española) cerrarán las primeras urnas en Indiana, donde los demócratas sólo han ganado una vez desde 1932. Si Obama toma ventaja en esos compases iniciales, será el síntoma de una noche más breve de lo previsto.

John McCain, candidato republicano, al llegar a Nuevo México. (Foto: EFE)
Poco después, entre 01.00 y 01.30, entrarán en juego cinco 'pesos pesados' del mapa electoral: Florida (27 delegados), Ohio (20), Carolina del Norte (15), Georgia (15) y Virginia (13). El candidato demócrata tendría prácticamente asegurada la Casa Blanca con dos de ellos, aunque todavía le quedarían cartuchos si no fuera así. McCain, en cambio, está obligado a adjudicárselos todos para no depender de carambolas improbables en otras regiones del país.

Pensilvania, la esperanza republicana

La resistencia del veterano senador republicano o la tardanza en el recuento de los territorios más disputados provocarán seguramente que a esas alturas de la noche aún no se haya decidido la batalla. Sea como sea, a las 02.00 cerrarán los centros de votación en otro buen puñado de estados del este y centro del país.

Las miradas apuntarán entonces a Pensilvania, por cuyos delegados suspiran optimistas los conservadores pese a que las encuestas dan una clara ventaja al aspirante demócrata. Esos 21 compromisarios -y los 11 de Misuri, que también empieza a contar papeletas a esa hora- podrían zanjar definitivamente la disputa si favorecen a Obama o, por el contrario, prolongar la jornada hasta altas horas de la madrugada si se inclinan por McCain.

Siga leyendo el artículo del diario El Mundo de España

Se define el rumbo de Estados Unidos

El republicano John McCain y el demócrata Barack Obama apelaron el lunes por última vez a los electores de la Florida, el último día de la campaña presidencial más larga de la historia. Las encuestas mostraban a ambos candidatos prácticamente empatados en el mayor estado no decidido del país.

Jugando a la ofensiva en Jacksonville, territorio republicano, Obama trató de criticar a McCain en el mismo escenario que el candidato republicano cometió un error sobre la economía hace seis semanas.

"John McCain no se da cuenta'', dijo Obama ante unas 9,000 personas en el Veterans Memorial Arena. ¿Recuerdan lo que dijo cuando estuvo aquí en Jacksonville el 15 de septiembre, que los fundamentos de la economía estaban fuertes?"

La muchedumbre abucheó enfáticamente.

"No tienen que abuchear. Sólo tienen que votar'', dijo Obama, que señaló que el día del discurso de McCain en Jacksonville el banco de inversiones Lehman Brothers quebró y se perdieron miles de empleos.

En la Bahía de Tampa, donde hay muchos electores indecisos, McCain criticó a Obama calificándolo de partidario de los impuestos y el derroche, y sugiriendo que su contrario se retiraría de Irak deshonrosamente. El tema de los impuestos fue el que más aplausos captó y el público empezó a repetir: "¡No-Bama! ¡No-Bama!''

"¡Aquí no hay nada inevitable!'' dijo McCain, que había protagonizado una ruidosa concentración en Coral Gables después de medianoche, horas antes. "No renunciaremos, no cejaremos''.

Pero la concurrencia era de menos de 1,000 personas. En el último día antes de la elección del 2004, el presidente Bush reunió a más de 10,000 personas en el estadio contiguo, donde los Yankees de Nueva York entrenan en la primavera.

Los demócratas se encaminan a las elecciones con un colchón de votos distinto al del 2004, cuando los republicanos tenían la ventaja en votos adelantados. Este año los electores demócratas superan a los republicanos por 358,280 votos emitidos con antelación, tanto por correo como en las encuestas.

Siga leyendo el artículo del diario El Nuevo Herald de Miami

lunes, noviembre 03, 2008

Bruselas prevé que la recesión se prolongue en España hasta 2009

Bruselas dibuja un panorama sombrío para la economía española. La Comisión Europea cree que España ha entrado en un periodo de recesión que durará hasta principios de 2009 y que llevará la tasa de paro a más del 15% en 2010. El Producto Interior Bruto disminuirá un 0,2% en 2009 como consecuencia del impacto de la crisis financiera, la disminución del consumo privado y el ajuste en el sector de la construcción. El PIB español cayó en el tercer trimestre del año un 0,2%, según el ejecutivo comunitario, que espera que vuelva a bajar en el cuarto (-0,3%) y también en los tres primeros meses de 2009 (-0,1%).

Como resultado, en el conjunto de 2008 la economía española registrará un avance del 1,3% (frente al 3,7% en 2007) y se contraerá en 2009 (-0,2%). La recuperación se iniciará en 2010 con un crecimiento del 0,5%, aunque será en ese año en el que se sientan los peores efectos de la crisis. El paro aumentará hasta el 15,5% de la población activa -llegará al 13,8% en 2009- el déficit público se disparará hasta el 3,2% del PIB, por encima del límite que marca el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC). El Banco de España ya anunció el pasado viernes que la economía cayó en el tercer trimestre del año un 0,2%, lo que coloca a España al borde de la recesión -dos trimestres consecutivos de descenso del PIB-.

Fuente: Diario El Mundo de España
 
Libardo Buitrago / Blog © 2013 | Designed by RA