Los combates son más encarnizados que nunca en la guerra de Líbano. Los renovados bombardeos israelíes siguen destruyendo infraestructuras, paralizando prácticamente la ayuda humanitaria y causando nuevas víctimas civiles, esta vez en la frontera con Siria. Los cohetes de Hezbolá llueven sobre territorio enemigo, algunos hasta 80 kilómetros en el interior de Israel, y siguen matando inocentes. Todo sugiere que, tras la vacilación inicial, Tel Aviv se ha decidido finalmente por el control de una amplia franja de seguridad en el sur de Líbano, que podría llegar hasta el río Litani. Como muestran los enfrentamientos de ayer entre la infantería israelí y los milicianos chiíes, el precio es la multiplicación de la cifra de muertos.
Continue leyendo el editorial del diario español El País.
Continue leyendo el editorial del diario español El País.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario