martes, noviembre 23, 2010

"Cristina Kirchner es la mejor candidata"

Moyano destacó la "entereza" de la Presidenta tras la muerte de Kirchner; aclaró que la decisión final sobre una eventual postulación dependerá exclusivamente de ella.



La Presidenta y Moyano durante el velorio de Kirchner. Foto Archivo

Después de que la presidenta Cristina Kirchner renovara su llamado a un pacto social entre empresarios y sindicalistas, y de que los industriales plantearan dudas sobre la posibilidad de avanzar sin chocar de frente con Hugo Moyano, el secretario general de la CGT reforzó su alineamiento con la jefa del Estado, que en los últimos días tuvo gestos de acercamiento con el líder sindical.

En particular, Moyano postuló a Cristina Kirchner como "la mejor candidata" del oficialismo de cara a las elecciones del año próximo, aunque aclaró que la determinación final sobre la decisión de ir por la reelección dependerá exclusivamente de lo que quiera la Presidenta.

"Reúne las condiciones para ser una muy buena candidata. Por ahora no hay nadie que se le arrime, ni siquiera muy lejos. Hasta ahora no vislumbro a nadie que pueda reemplazarla como candidata en 2011", planteó el dirigente camionero en declaraciones a FM Milenium. De todas maneras, enseguida aclaró: "la que decide es ella".

Por otra parte, Moyano destacó la "entereza" de la Presidenta tras la muerte de Néstor Kirchner. "Ha demostrado que a pesar del dolor que ha sufrido está muy entera, muy fuerte y firme", afirmó.

El jefe de la CGT se sumó así al canciler Héctor Timerman, que pese al malestar que habían provocado sus declaraciones respecto de una eventual candidatura de Cristina Kirchner cuando habían pasado pocas horas de la muerte de su marido, ayer volvió a aludir a ella como "la candidata".

"No hay nadie en el país que esté a la altura de Cristina Kirchner para competir por el oficialismo en 2011. La reelección es la mejor opción para el país", había dicho el jefe del Palacio de Hacienda.

Tras un ataque de Pyongyang, sube la tensión entre las Coreas



Corea del Norte disparó proyectiles de artillería contra una isla de Corea del Sur, en un ataque que provocó la muerte de dos militares surcoreanos y dejó a cuatro civiles heridos. Seúl respondió el fuego y envió aviones a la zona. El Ejército norcoreano acusó a su vecino de haber provocado el incidente y advirtió que emprenderá nuevas acciones militares en caso de que efectivos surcoreanos incursionen en lo que Pyongyang considera sus aguas territoriales.

"Si el gobierno títere surcoreano se atreve a avanzar aunque más no sea 0,001 milímetros en aguas soberanas de Corea del Norte, no dudarán las Fuerzas Armadas revolucionarias en tomar nuevamente drásticas medidas militares", señala un comunicado del comando militar de Corea del Norte, difundido por medios estatales de ese país.

En el mar Amarillo sólo es válida, según la declaración norcoreana, la línea de demarcación establecida por Pyongyang, que se encuentra más al sur de la trazada por las Naciones Unidas y aceptada por Seúl. La isla bombardeada se encuentra a unos 3 kilómetros a sur del límite determinado por la ONU al fin del conflicto bélico en 1953.

Fuentes militares surcoreanas rechazaron las acusaciones de Corea del Norte. Los ejercicios militares que realiza actualmente la marina surcoreana no son más que una maniobra anual, que se desarrolla a entre 20 y 30 kilómetros al suroeste de la isla de Yonpyong, dijo un portavoz militar citado por la agencia Yonhap. Corea del Norte había protestado enérgicamente contra estos ejercicios navales el martes pasado.

Corea del Sur dijo que respondió el fuego y envió aviones a la zona, y agregó que el ataque "inhumano" contra áreas civiles viola el armisticio que puso fin a la Guerra de Corea (1950-1953). Ambas naciones permanecen técnicamente en guerra porque nunca firmaron un tratado de paz.

En tanto, el gobierno de Estados Unidos condenó el ataque norocreano sobre la isla Yonpyong de su vecino del sur "en los más duros términos" y exigió el cese de la "acción agresiva", según señala un comunicado que emitió hoy la Casa Blanca. Corea del Norte debe atenerse a las disposiciones del acuerdo de armisticio con Corea del Sur, insta el comunicado.

lunes, noviembre 22, 2010

Las horas más oscuras de la diplomacia según Shlomo Ben Ami


Diplomacia
Las víctimas de la guerra de los Balcanes, en Bosnia, padecieron los enfrentamientos étnicos.
Foto: AFP
 

El ex ministro israelí muestra que las palabras no han triunfado en conflictos armados del mundo.

En la actualidad, la diplomacia no está gozando de sus mejores tiempos, muy por el contrario: la resistencia a las soluciones diplomáticas es una característica común a la mayoría de los principales conflictos de hoy en día.

Afganistán seguirá desangrándose hasta que los aliados finalmente reconozcan que sólo negociando con los talibanes tienen alguna opción de poner fin a la guerra. Sin embargo, Occidente tendrá también que reconocer que los conflictos con un potente componente cultural y religioso sencillamente no se pueden solucionar por la vía militar, lo cual apunta al fin del ostracismo del islam político: Hamás y Hezbolá, por ejemplo.

Mientras tanto, el imparable impulso de Irán para desarrollar armas nucleares podría terminar convirtiéndose en la mejor demostración del fracaso de la comunidad internacional para atemperar la marea nuclear en la región. El conflicto palestino-israelí sigue siendo la farsa diplomática que ha sido por largos años. Y nada ha atenuado las tensiones entre Israel con Siria y el Líbano.

La historia nos enseña con demasiada frecuencia que la diplomacia produce resultados sólo cuando tras ella hay una país con poder abrumador. Esa fue la visión de mundo del Presidente estadounidense y Premio Nobel de la Paz Theodore Roosevelt, gran promotor del expansionismo estadounidense: "En el largo plazo, una guerra justa es mucho más beneficiosa para el espíritu de un hombre que la más próspera paz". Un siglo después, otro presidente estadounidense, Barack Obama, sumergido en dos guerras inútiles en Oriente Próximo, recibió su Premio Nobel de la Paz con una defensa de las 'guerras justas'.

De hecho, en el listado de premiados con el Nobel de la Paz no faltan hombres -Roosevelt, George Marshall, Menachem Begin, Anwar Sadat, Yitzhak Rabin, Yasser Arafat y Henry Kissinger- que acabaron reconociendo los límites del poder militar o simplemente siguieron la máxima de Clausewitz de que la guerra es la continuación de la política con otros medios.

Los conflictos comienzan a abrirse a soluciones diplomáticas sólo cuando las partes se ven atrapadas en un penoso y mutuo punto muerto. Sin esa condición, las resoluciones de las Naciones Unidas ni las iniciativas de paz prematuras pueden interrumpir la dinámica de la guerra. Sólo entonces las fórmulas de reparto del poder -como las de Irlanda del Norte, Líbano, Guatemala o Irak- surgen como una alternativa realista.

La sólida intervención militar de la Otan, no la diplomacia europea, fue lo que creó las condiciones para el fin del genocidio y la limpieza étnica en la ex Yugoslavia. Martti Ahtisaari merece plenamente su Premio Nobel de la Paz por articular una solución diplomática para el impulso independentista de Kosovo, pero no podría haberla alcanzado antes de que Serbia hubiese sido humillada en lo militar. Con todo lo alentador que pudo haber sido, el pacífico 'divorcio de terciopelo' de Checoslovaquia en dos Estados no ha sido la norma en Europa u otros lugares.
Si no hubiera sido por la Guerra de Yom Kippur de 1973, Israel y Egipto jamás habrían llegado a un acuerdo de paz. Y fueron la primera Guerra del Golfo y la Intifada palestina las que crearon las condiciones para la Conferencia de Paz de Madrid de 1991 y los Acuerdos de Oslo subsiguientes. Tras el asesinato de Rabin, ha ido cobrando fuerza la idea de que cualquier acuerdo entre israelíes y palestinos sería la 'paz de los agotados', no la 'paz de los valientes' de Rabin.
No obstante, el conflicto palestino-israelí es sui géneris o bien el punto muerto en que las partes se encuentran ya por seis décadas no es lo suficientemente insoportable, o prefieren pagar el precio del conflicto en lugar de arriesgar su ethos nacional. Tal es la falta de esperanza en una solución negociada hoy en día que parecen estar ganando terreno los partidarios de una solución impuesta internacionalmente.
 
Negociaciones fallidas

Los conflictos internos que terminan no con un punto muerto mutuo sino con una abrumadora victoria de una de las partes rara vez producen soluciones diplomáticas. Largos años de mediación e interminables propuestas de paz en el conflicto de Sri Lanka no pudieron poner fin a la guerra y a la devastación de comunidades tamiles enteras. La 'paz' llegó sólo con la derrota total e incondicional de los Tigres Tamiles rebeldes.
De manera similar, el que Chechenia, Biafra, el Tíbet o las áreas kurdas del Oriente Próximo no hayan podido convertirse en Estados independientes se puede atribuir enteramente a su impotencia militar. En contraste, Eritrea, Timor Oriental y partes de la ex Yugoslavia lograron la independencia al llevar al agotamiento a sus ocupantes y/o a sus rivales internos.

Hay pocos casos en que la diplomacia tuvo éxito en prevenir la guerra. Casi invariablemente, los mayores éxitos diplomáticos se han alcanzado tras baños de sangre, en lugar de precederles.

En 1919, John Maynard Keynes pidió a los hombres de Estado de la Europa posterior a la Primera Guerra Mundial que abandonaran su estridente patriotismo para construir un futuro de paz basado en la integración europea. Lamentablemente, fue necesaria otra guerra mundial para convencer a los líderes europeos de la validez de su enfoque. La Unión Europea -imperio alcanzado a través de la diplomacia y el consenso- surgió de las cenizas.

No obstante, debemos resistirnos a caer en el fatalismo. El nuevo presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, demostró genuino coraje al interrumpir una dinámica de guerra con Venezuela y bajar el tono con todo el eje bolivariano (Venezuela, Ecuador y Bolivia) al dar nuevos bríos a los canales diplomáticos de la región. Fue un paso revolucionario desde la política del ruido de sables al duro trabajo de crear una paz regional.
No hay duda de que todavía hay muchas esperanzas en la diplomacia popular, en la sociedad civil que se moviliza por la paz. Con frecuencia, es necesario que los gobiernos se vean obligados a aceptar la inevitabilidad de llegar a acuerdos debido al nivel de presión que reciben desde las bases sociales.
El apoyo de la sociedad civil para cerrar la brecha psicológica entre católicos y protestantes en Irlanda del Norte ayudó a cimentar el camino de la paz. Y la retirada de Israel del Líbano en mayo de 2000, tras 18 años de inútil ocupación militar, reflejó en gran parte el inmenso impacto del 'Movimiento de las Cuatro Madres' sobre el Gobierno de Israel.

Sin embargo, la diplomacia popular por sí misma nunca obliga a las autoridades políticas a poner fin a las guerras y hacer la paz. La diplomacia oficial comienza donde termina el campo de batalla. Lamentablemente, en los conflictos militares más importantes de la actualidad, ese límite todavía no se ve en el horizonte.
 
Nobel de paz
Henry KissingerEx Secretario de Estado de Nixon
Le fue entregado por su participación en las negociaciones de paz para dar fin a la Guerra de Vietnam.
Yasser ArafatEx Presidente de la Autoridad Palestina
Pese a haberse estrechado la mano con Yitzhak Rabin, en 1993, el conflicto árabe-israelí no cesó.
Yitzhak RabinEx Primer Ministro Israelí
A pesar de los esfuerzos realizados para dirimir los conflictos, el 4 de noviembre de 1995 fue asesinado.
Barack ObamaPresidente de Estados Unidos
En EL 2009 fue galardonado por sus esfuerzos por mejorar la diplomacia internacional en medio de la guerra en Afganistán.
SHLOMO BEN AMI
*Ex ministro israelí de Asuntos Exteriores, es en la actualidad vicepresidente del Centro Internacional Toledo por la Paz. Es autor de 'Scars of War, Wounds of Peace: The Israeli-Arab Tragedy' ('Cicatrices de guerra, heridas de paz: la tragedia árabe-israelí'). Project Syndicate.

Irlanda atisba a los zombis

En Dublín hay un cementerio católico, Glasnevin, un camposanto gótico junto al que asoma un pub del siglo XIX, Los Enterradores, al que iban los sepultureros al acabar su jornada. En la capital irlandesa hay docenas de lugares así de literarios.

En Dublín hay un cementerio católico, Glasnevin, un camposanto gótico junto al que asoma un pub del siglo XIX, Los Enterradores, al que iban los sepultureros al acabar su jornada. En la capital irlandesa hay docenas de lugares así de literarios. El escenario perfecto para entender la crisis de Irlanda -que tiene su propia trama novelesca- está a orillas del Liffey, el río que atraviesa la ciudad: el esqueleto de un edificio de ocho plantas se pudre desde hace dos años entre calles a medio terminar, inmuebles vacíos y solares listos para construir en los que ya no hay nada que levantar.

Esa construcción fantasma tenía que ser un banco: todo ese cemento iba a convertirse en la rutilante sede del Anglo, la máxima expresión de la locura inmobiliaria irlandesa de los últimos años. La zona que hay a su alrededor es un área zombi. Cortesías de la crisis: en realidad prácticamente toda la banca irlandesa es medio zombi, sobrevive por las inyecciones públicas de capital, apenas concede préstamos, sigue perdiendo dinero por el reventón de la burbuja inmobiliaria y amenaza con llevarse por delante al resto del país.

Esta historia empieza a finales de los ochenta, con Irlanda metida en una crisis galopante. Y de repente, en apenas una década larga, uno de los países más pobres de Europa pasa a ser uno de los más ricos: el Tigre Celta crece una media del 6,5% entre 1990 y 2007. Durante los primeros años de esa etapa Irlanda es un modelo de flexibilidad, capaz de atraer multinacionales y ganar competitividad: es el estilete del mejor capitalismo anglosajón, una fórmula que implica la liberalización de los mercados, la desregulación de la economía -sobre todo de la banca-, las privatizaciones, los bajos impuestos.


Las Bolsas y el euro suben tras el rescate a Irlanda pero la mejora no llega a la deuda

Los inversores moderan levemente su presión sobre la deuda irlandesa pero aumentan las ventas sobre Portugal.- La moneda única y las principales plazas internacionales abren al alza pero sin demasiada fuerza
Las Bolsas y el euro han respondido hoy con subidas a la petición de rescate de Irlanda y el anuncio de Dublín de que aprobará un drástico ajuste fiscal, aunque el optimismo ha ido a menos a medida que avanzaba la jornada. En los mercados de deuda, sin embargo, ha pesado más la cautela, lo que ha impedido una clara mejora para los títulos emitidos por Irlanda.

Parece que los detalles que se van filtrando a cuentagotas sobre el montante total de la ayuda (que se cifra en torno a los 80.000 millones de euros) y las condiciones en las que se concederá, que serán aprobadas por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a lo largo de la semana, no acaban de convencer a todos los inversores por igual.

Frente al tono positivo de las Bolsas, en los mercados secundarios de deuda, donde cotizan los títulos emitidos por los países, los inversores se han decantando más por el lado de la cautela, lo que se ha traducido en una repetición de los tímidos avances de finales de la pasada semana, cuando ya daban por hecho que Irlanda acabaría pidiendo la ayuda. Así, tras celebrar tímidamente la decisión del Gobierno de Brian Cowen volviendo a apostar por los títulos emitidos por Dublín en los primeros minutos de la sesión, han perdido el interés y, a la hora de la apertura, frenaban sus compras a los mismos niveles que a final de la pasada semana. En un ejemplo de la discreta reacción de los mercados al anuncio de Irlanda, se mantiene la presión sobre los bonos portugueses, señalados como la próxima ficha de dominó de una crisis del euro que se ha cobrado ya dos víctimas.

Los niños de Afganistán viven más seguros que los de Nueva York o Londres


Las poblaciones afganas son mucho más seguras para los niños que ciudades como Nueva York o Londres, según ha asegurado el principal enviado de la OTAN en Afganistán.

"Los niños están mucho más seguros en Afganistán que en ciudades como Nueva York, Londres o Barcelona, o muchas otras ciudades", afirmó Mark Sedwill en una entrevista a la BBC.

Sedwill respondió así a una pregunta sobre la seguridad de los niños en un país con tanta violencia. "Realmente en Kabul y otras ciudades afganas hay muy pocas bombas", insistió Sedwill.

El enviado de la OTAN explicó que incluso en bastiones talibán como Kandahar, los niños siguen haciendo su vida normal con toda seguridad. Por el contrario, un informe de Unicef hecho público el año pasado, aseguraba que el lugar más peligroso para nacer era Afganistán.

La violencia en Afganistán se encuentra en su peor momento desde que los talibán fueron derrocados por fuerzas afganas apoyadas por Estados Unidos a finales de 2001, con víctimas civiles y militares en niveles récord.

Un total de 74 niños fueron asesinados en el primer semestre del año por bombas de fabricación casera o en ataques suicidas, lo que ha supuesto un incremento del 155% con respecto a 2009.


Irlanda, el euro y los paraísos fiscales

La misión conjunta de la Union Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en Dublin está chocando con un obstáculo. La República de Irlanda se niega a aumentar el impuesto a las corporaciones, uno de los pilares del llamado modelo irlandés. "Esto no es negociable", dijo el ministro de Finanzas Brian Lenihan. Según la República de Irlanda la política impositiva irlandesa está protegida por el Tratado de Lisboa, uno de los pilares legales de la UE. Alemania y Francia, los principales contribuyentes europeos a un rescate, consideran que la tasa impositiva para las corporaciones de un 12,5%, muy por debajo de la media europea, es una ventaja desleal sobre el resto de la eurozona y ha contribuido al gigantesco déficit fiscal irlandés.

En juego están unos 100.000 millones de euros, la salud de importantes bancos europeos y la estabilidad del euro, la moneda única que rige para 16 países de la UE.

 
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