No está mal como ironía que sea precisamente el caso de Bradley Manning el que haya llevado a Julian Assange y una coalición de activistas a presentar una demanda contra Denise Lind, la juez que preside el consejo de guerra contra el soldado, debido a las restricciones que ha impuesto a la prensa al declarar muchos de los autos secretos e impedir el acceso a la información.
Para el Centro de Derechos Constitucionales (CCR, siglas en inglés) –que es parte en la demanda-, se trata de un último intento por hacer transparente un juicio que hasta su inicio hoy ha estado marcado por el maltrato al acusado, tanto que la propia juez Lind reconoció que Manning había sido sometido a un castigo injusto durante su detención en la base de los Marines en Quantico (Virginia), por lo que le concedióun crédito de 112 días a descontar de cualquiera que sea la condena que se le imponga finalmente.
