Los presidentes de China y México elevaron el martes la relación de sus países al nivel de asociación estratégica integral o, dicho de otra forma, firmaron el pacto del tequila, ya que la bebida nacional mexicana será a partir de ahora uno de los ingredientes principales del intercambio comercial entre las dos naciones. Xin Jinping y Peña Nieto se comprometieron a dejar atrás las desavenencias del pasado y a cooperar en el futuro en pie de igualdad.
En una comparecencia conjunta ante la prensa, el presidente mexicano señaló que en la reunión con su homólogo chino se había tratado como primer punto la necesidad de “buscar un mayor equilibrio de la balanza comercial”, que actualmente es desfavorable a México en más de 50.000 millones de dólares. Agradeció a Xi Jinping su apoyo para acabar con los obstáculos que han impedido en la última década la entrada de productos mexicanos en China y anunció sendos acuerdos para que el gigante asiático comience a importar carne de cerdo y tequila. El presidente chino cifró en 1.000 millones dólares los contratos comerciales acordados en esta materia.
