Al alcalde de Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, a punto de ir a la cárce. El jueves los 500 diputados se convertirán en Juzgado de Procedencia y votarán para desaforar al favorito de las presidenciales del 2006. Sólo se necesita que la mayoría de los legisladores que asistan a esa sesión (50 por ciento más uno) voten a favor de retirarle el fuero. El Partido Revolucionario Institucional (PRI), nuevamente, tiene la decisión final en sus manos, pues son mayoría. Los diputados del oficialista Partido Acción Nacional (PAN) ya acordaron votar unánimamente a favor del desafuero; los coopartidarios de López Obrador (del Partido de la Revolución Democrática, PRD), que son minoría, en contra. Quitarle el fuero a López Obrador no significa que tenga que dejar el cargo inmediatamente, sino hasta que el Ministerio Público consigne el caso y un juez libre orden de aprehensión. Esto sucederá, aproximadamente, una semana después. Entonces el precandidato presidencial del PRD ingresará en la cárcel ya que, ha dicho, no está dispuesto a pagar la fianza. Su defensa jurídica, dicen sus abogados, proseguirá con López Obrador tras las rejas. Posteriormente ocurriría un hecho inédito en la vida política del país: el líder izquierdista, favorito en las encuestas para las presidenciales del 2006, arrancaría su campaña presidencial desde la cárcel. El primer paso legal para descarrilar a López Obrador ocurrió el viernes primero de abril. Mientras el mundo entero miraba con tristeza la agonía del Papa, en México los rumbos políticos hacia el 2006 daban un giro trascendente: la Sección Instructora, integrada por cuatro diputados, un perredista, un panista y dos priístas, determinó que convenía retirarle el fuero al precandidato presidencial del PRD. Para que el dictamen pasara al pleno de la Cámara de Diputados necesitaba haber mayoría de votos. Después de casi seis horas de deliberación, los diputados del PRI y el del PAN votaron a favor y el dictamen pasó con tres votos a favor y uno en contra: el del PRD. Unos días antes, en entrevista radiofónica, al alcalde capitalino afirmó: “No voy a pagar una fianza para no ir a la cárcel; desde ahí haré resistencia pacífica; pero sí voy a solicitar un amparo para no perder mis derechos políticos”.
Después de que se hiciera pública la decisión de los diputados, López Obrador culpó abiertamente al presidente Vicente Fox de estar aliado con el ex presidente Carlos Salinas de Gortari en su contra y dijo que “este fue el primer paso para la consumación de un hecho injusto, autoritario y antidemocrático”. Y agregó: “Como se esperaba, los diputados del PRI y del PAN decidieron por consigna aprobar un dictamen para desaforarme, destituirme, someterme a pena corporal y tratar de inhabilitarme con miras a las elecciones del 2006”. Afuera de la Cámara y en el Zócalo capitalino unas 2.000 personas aclamaban justicia para el jefe de Gobierno capitalino. Sobre todo mujeres y personas de la tercera edad pedían justicia y apoyaban a López Obrador. Con la consigna “Andrés, aguanta, la gente se levanta”, recibieron al alcalde, que salió al balcón del ayuntamiento, recién restaurado para este objeto, para agradecer al pueblo y prometer su resistencia. Hacia adentro del PRD, los dirigentes han decidido modificar algunos de sus estatutos para que Andrés Manuel López Obrador pueda inscribirse como candidato de este partido desde la cárcel. Grupos ciudadanos simpatizantes de López Obrador y el propio PRD aseguraron que el día que se vote el desafuero en la Cámara de Diputados se llevará a cabo una gran manifestación social en todo el país. A pesar de todo, López Obrador es optimista y el mismo viernes les dijo a sus colaboradores: “Vamos pa’ adelante, ya vimos de lo que son capaces, pero qué bueno que se dio. Es el mejor escenario para mí”.
Después de que se hiciera pública la decisión de los diputados, López Obrador culpó abiertamente al presidente Vicente Fox de estar aliado con el ex presidente Carlos Salinas de Gortari en su contra y dijo que “este fue el primer paso para la consumación de un hecho injusto, autoritario y antidemocrático”. Y agregó: “Como se esperaba, los diputados del PRI y del PAN decidieron por consigna aprobar un dictamen para desaforarme, destituirme, someterme a pena corporal y tratar de inhabilitarme con miras a las elecciones del 2006”. Afuera de la Cámara y en el Zócalo capitalino unas 2.000 personas aclamaban justicia para el jefe de Gobierno capitalino. Sobre todo mujeres y personas de la tercera edad pedían justicia y apoyaban a López Obrador. Con la consigna “Andrés, aguanta, la gente se levanta”, recibieron al alcalde, que salió al balcón del ayuntamiento, recién restaurado para este objeto, para agradecer al pueblo y prometer su resistencia. Hacia adentro del PRD, los dirigentes han decidido modificar algunos de sus estatutos para que Andrés Manuel López Obrador pueda inscribirse como candidato de este partido desde la cárcel. Grupos ciudadanos simpatizantes de López Obrador y el propio PRD aseguraron que el día que se vote el desafuero en la Cámara de Diputados se llevará a cabo una gran manifestación social en todo el país. A pesar de todo, López Obrador es optimista y el mismo viernes les dijo a sus colaboradores: “Vamos pa’ adelante, ya vimos de lo que son capaces, pero qué bueno que se dio. Es el mejor escenario para mí”.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario