También habría avances concretos en temas como la desactivación del negocio del narcotráfico, las salidas jurídicas para la cúpula guerrillera inmersa en delitos de lesa humanidad y la desmovilización para la participación democrática.
Hace algunos días se hablaba de que el proceso de paz que se desarrolla en La Habana entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Farc estaba empantanado. Incluso, en un comunicado público, el grupo guerrillero dijo que esperaba que al Gobierno no se le ocurriera “patear la mesa” e hizo un llamado a la ciudadanía “a movilizarse en defensa del proceso de paz, a no permitir que se nos arrebate esa esperanza”. Sin embargo, ayer, pese a esas señales pesimistas, el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, anunció que se han logrado avances en el primer punto de la agenda, referido al tema agrario con enfoque territorial.
En efecto, al presentar el balance oficial al término de la sexta ronda de conversaciones en Cuba, De la Calle reveló que las partes han pasado de las aproximaciones a los acuerdos alrededor de un proceso de desar rollo rural profundo, y se refirió a tres puntos concretos: “Se ha avanzado en el diseño de programas e instrumentos de recuperación de tierras en manos de ilegales y de acceso por parte de los campesinos que carecen de ella o que la poseen de manera insuficiente. Se ha abordado la necesidad de actualizar el catastro rural y de crear incentivos para una mejor utilización del suelo. Y todo ello dentro de un esquema integral que permita garantizar a los campesinos sus derechos y obtener los beneficios de bienes públicos de calidad, tales como educación y salud”.